jueves, 16 de mayo de 2019

La vida por escrito de Virginia Woolf de Irene Chikiar Bauer

La vida por escrito de Virginia Woolf de Irene Chikiar Bauer 

Virginia Woolf La vida por escrito por Irene Chikiar Bauer
Foto de Irene Chikiar Bauer



"Los ojos de la fragilidad 

“Virginia Woolf. La vida por escrito” es una monumental biografía de la autora inglesa realizada por la periodista argentina Irene Chikiar Bauer en la que, a través de un trabajo minucioso, se descubre la intimidad de una escritora inigualable.

La biografía que ha elaborado la escritora, periodista y socióloga argentina Irene Chikiar Bauer en torno a la figura de Virginia Woolf es monumental en, por lo menos, dos sentidos: el volumen físico y objetivo del libro (poco más de novecientas páginas que incluyen un prolijo y necesario índice onomástico, un minucioso cuerpo de notas y un exquisito álbum de fotografías), y el notabilísimo trabajo de investigación que termina ofreciéndole al lector una Virginia Woolf de cuerpo entero: con sus cumbres, sus caídas y sus vacilaciones, su sempiterna fragilidad anímica, su genuina búsqueda de trascendencia y la inimitable filigrana de su escritura.

El libro de Chikiar Bauer está estructurado en dos partes: la primera cubre la infancia y adolescencia de Woolf, y la segunda, año por año de su madurez hasta el suicidio en 1941; es un trabajo que se puede parangonar sin mengua con las mejores y envidiables biografías anglosajonas en las cuales el biógrafo parece haber vivido día tras día junto al biografiado, y, en este sentido, la labor de Chikiar Bauer resulta un hito fundante e imprescindible en el campo de las biografías en idioma castellano."

Fuente: reseña en: /elplacerdelalectura.com/





Podcast 
El ojo crítico - La vida por escrito de Virginia Woolf  y La igualdad por Laura Freixas - 
Programa publicado el 23 de mayo de 2015  

Entrevista a Irene Chikiar Bauer sobre "Virginia Woolf. La vida por escrito", una extensa y profunda biografía de la autora de "La señora Dalloway". 

Laura Freixas nos habla del congreso sobre Igualdad Mujeres Hombres en Artes que acaba de comenzar


María de Zayas y Sotomayor





"María de Zayas y Sotomayor nació en Madrid en 1590 y cuando murió Góngora, en 1627, ya había escrito ocho de sus comedias, que aún tardarían 10 años más en publicarse y hubo de ser en Aragón porque un dictamen prohibía en Castilla la publicación de novelas y comedias. Por aquellos años, le daban a la pluma los autores más conocidos por todos los escolares: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Tirso de Molina, Calderón de la Barca. Pero casi nadie conoce el ingenio de María de Zayas, “la primera española que escribe y publica un libro de ficción con su nombre”, asegura el profesor Julián Olivares, encargado del estudio de su obra y de esta edición. Beatriz Bernal publicó en Valladolid un libro de caballerías, Cristalián de España, en 1545, pero bajo el anonimato. Otra desconocida. 

El teatro se ocupa también ahora de rescatar a Zayas. Una versión de Nando López que dirige Ainhoa Amestoy llevará a Cáceres, en junio, y al Festival de Teatro Clásico de Almagro, en julio, sus Desengaños amorosos.

Fue la primera española que escribió y publicó un libro de ficción con su nombre

Olivares, profesor emérito de la Universidad de Houston, valora el arrojo de Zayas, que redacta “el primer manifiesto femenino que declara el derecho de la mujer no solo a escribir un libro, sino a publicarlo”.

No era fácil entonces. Zayas se inició como poetisa en academias de Madrid. Su poeta favorito era Lope, pero aquellos autores no ayudaban mucho a las damas escritoras a sacar cabeza, bien al contrario: “La influencia de estos era muy negativa; en sus novelas y comedias era recurrente la misoginia, la crítica y la mofa hacia las mujeres”, dice Olivares. Hubo, sin embargo, algunos que quisieron colaborar al éxito de Zayas, por ejemplo Pérez de Montalbán o Alonso de Castillo Solórzano, de cuya pluma, cree Olivares, salió el par de páginas que preceden a la primera parte de las “maravillas”, donde se la alaba sin bridas: “Un claro ingenio de nuestra nación, un portento de nuestras edades, una admiración de estos siglos y un pasmo de los vivientes, […]la señora María de Zayas, gloria de Manzanares y honra de nuestra España”. Y va y lo titula Prólogo de un desapasionado. Cosas veredes. 

Este texto es tan divertido como algunas comedias del libro. Se avisa en él, por ejemplo, contra los “lectores de gorra, que se van a las librerías y, por no gastar una miseria que vale el precio de un libro, le engullen a toda prisa con los ojos, echándose en los tableros de las tiendas, pasando por su inteligencia como gatos por brasas y así es, después, la censura que de ellos hacen”. Otros, prosigue, los piden prestados a los libreros y luego vituperan la obra; y una tercera clase de rácanos, son aquellos, “que esperan que los que compran libros los hayan leído, para pedírselos y leerlos después”. “Y si son ignorantes o no han entendido la materia o no les ha dado gusto, desacreditan el libro y quitan al librero la venta”. Qué personajes, los de la época… Y esos eran los leídos…

Se inició como poetisa en las academias de Madrid, su favorito era Lope de Vega

Julián Olivares ya hizo una edición de estas obras en 2000, que publicó Cátedra. Y antes se interesaron por María de Zayas (que murió sobre 1650) las escritoras Margarita Nelken, en 1930, o Emilia Pardo Bazán, en 1900, por poner solo unos ejemplos de la enorme bibliografía que cita Olivares en esta edición. Muchos, españoles y extranjeros, han mostrado alto interés por esta autora del Siglo de Oro que tanto tiempo ha estado ausente de las escuelas.

FRASES DE LA AUTORA PARA UNA CAUSA

Ellas, que escriben: “Si esta materia de que nos componemos los hombres y las mujeres, ya sea una trabazón de fuego y barro, o ya una masa de espíritus y terrones, no tiene más nobleza en ellos que en nosotras; si es una misma la sangre, los sentidos, las potencias y los órganos por dónde se obran sus efectos, son unos mismos... porque las almas ni son hombres ni mujeres: ¿qué razón hay para que ellos sean sabios y presuman que nosotras no podemos serlo?

Ofensas: “Ni comedia se representa ni libro se imprime que no sea en ofensa de las mujeres”.

Tiranía: No hay “más respuesta que su impiedad o tiranía en encerrarnos y no darnos maestros. La verdadera causa de no ser las mujeres doctas no es defecto del caudal, sino falta de aplicación [...] Y cuando no valga esta razón para nuestro crédito, valga la experiencia de nuestras historias y veremos, por ellas, lo que hicieron las mujeres que trataron de buenas letras”.

Lectura: “¿Qué razón hay para que no tengamos prontitud para los libros? Y más si todas tienen mi inclinación, que en viendo cualquiera, nuevo o antiguo, dejo la almohadilla y no sosiego hasta que le paso”.

Fuente: Nota en El País digital



María de Zayas y Sotomayor , una mujer sin rostro






Opción enlace Video : Biografía de María de Zayas autora de Novelas Ejemplares


Enlaces a obras de María de Zayas cervantesvirtual.com/obras/autor/zayas-y-sotomayor-maria-de-1590-ca-1660-105

https://es.wikisource.org/Zayas_y_Sotomayor

Blog con enlaces : 

https://hablandodetodounmucho.jimdo.com/






lunes, 29 de abril de 2019

"Bita" de Juan .J.Manauta en la voz de Quique Pesoa










María Rosa comenta en su muro de  Facebook su asombro que al cumplirse 100 años del nacimiento del escritor entrerriano Juan José Manauta ,en Paraná ciudad donde vive, aún no se ha enterado que estén organizando algún acto de homenaje o recordatorio.

Como percibo su comentario con irritación le respondo que quizás lo anuncien más adelante.
Ella comparte un acto que la Editorial de la Universidad de Entre Ríos EDUNER realiza en Feria Internacional del Libro 2019 .

Y recuerda cuando compró las obras completas del autor nacido en Gualeguay, Entre Ríos ,hecho que tengo presente porque estaba con ella en ese momento y me pareció una adquisición maravillosa.

Lo he leído cuando la visito ,lo leemos ,lo disfrutamos, también lo ha hecho en su programa La lengua de la rosa.

Esta madrugada busco en internet relatos de Manauta. 
Y encuentro más de 30 .

Uno,"Bita" ,en la voz de Quique Pesoa 

La única forma que tengo de colocarlo en el blog es descargarlo y subirlo al Ivoox.

Así que les dejo este cuento relatado impecablemente por Quique Pesoa.

Debajo ,para leerlo ,compartir, regalar, disfrutar.




«Bita» de Juan José Manauta-Leído por Quique Pesoa.



En nuestras unidades en operaciones casi no iban mujeres. Sólo las muy pobres seguían a su hombre y no temían arriesgar la vida en los entreveros, porque eso era todo lo que podían perder. Las que los tenían, llevaban consigo a sus hijos pequeños (los mayores eran soldados), los enseres y animales domésticos, la ropa. En sus ranchos no quedaba qué le sirviera al enemigo ni a nadie, salvo la frialdad y el vacío que sobrevienen cuando los seres humanos y los perros abandonan un lugar.
Bita era una, compañera del cabo Salaberry, un hombre callado, entrado en años, corajudo y audaz.
Se las anotaba en un cuaderno, pero no se les exigían papeles, que ninguna tenía.
–¿A quién seguís?
–A Pascual.
–¿Qué Pascual?
–Salaberry.
Una formalidad, porque todo el mundo sabía que Bita y Pascual se habían enganchado juntos al batallón en el arroyo Clé y que provenían de la aldea Asunción, devastada por una banda de cambá brasileros, mixtura de brujos y asesinos vestidos de soldados.
El cabo Pascual Salaberry figura en mi cuaderno como desaparecido en el arroyo Don Gonzalo, pero yo lo vi morir en medio del cauce, cuando sin atender a las señales de retirada, insistió en avanzar nadando hacia la otra orilla, donde los nuestros eran segados por la metralla y el tiroteo de los fusiles a repetición. Hombre y caballo fueron arrastrados por la corriente, que de oscura como venía, se iba poniendo colorada.

Algunos hombres, hombres de nuestro batallón, lo siguieron, cruzaron nomás el arroyo tras él, en una especie de huida hacia adelante, encabezados, sable en mano, por el mayor Ponciano Alarcón y por el teniente Dionisio Hereñú. Esa maniobra desolada y confusa, peregrina y sorprendente hasta para los que la ejecutaron, detuvo por un día entero a la tropa enemiga, que estaba ganando la batalla. Yo creo que ese ataque suicida fue inspirado por la desobediencia de Pascual Salaberry. Así lo reconoció más tarde, a las puteadas, el mayor Alarcón:

–¿Qué mierda se creerán que es una maldita orden? –cuando ya el cabo Salaberry y los que lo siguieron no podían compungirse y algunos ni siquiera oírlo.
Los demás obedecimos y nos retiramos, muchos sin habernos mojado siquiera las bolas en el arroyo.
Sólo veinticuatro horas más tarde nuestra retaguardia vio aparecer al Mayor y al Teniente, y a Bita, obligada por los dos, pues no quería dejar la costa del arroyo, donde también había visto morir a su hombre. La traían atada a los bastos de un burro que tironeaba el propio Mayor.

–Hacete cargo –me dijo–. Es la mujer de Pascual. No quería volver, la muy estúpida. ¿Sabés lo que hubiesen hecho de ella los otros si la agarraban?
–A la orden, mi Mayor. Pero ¿qué pasó del otro lado?
–¡Asqueroso y terrible! ¡Carajo! ¿Ya nadie quiere obedecer en este condenado ejército? Cuando hicimos pie los que pudimos, les llevamos un tropel (no tuve más remedio), porque nadie quería entender otra cosa que no fuese abalanzarse contra los porteños. Fue una carga tan furiosa y desatinada que los asustó. A ésta la encontramos de vuelta, en medio del arroyo, tal como la ves, gritándole a los otros, que le oían muy bien desde la costa riéndose a carcajadas: “¡Vengan y degüéllenme, hijos de puta! ¡Vengan y cójanme si pueden! ¡Los voy a capar a todos con el sable de mi marido!” –después que aguantó la risa él también, el Mayor agregó–: La tuve que arrastrar de las mechas. Hereñú consiguió este burro, la atamos, y aquí está. No la pierdas de vista. Tené cuidado. No te quiera capar a vos también.

Bita llevaba cruzado al pecho, en medio de sus dos lozanas tetas, un sable de munición, que sería el de su marido.
Colegí que me iba a arañar o a morder cuando la desatara. En cambio se puso a llorar como una criatura. No me confié, pero estaba cansada, sin fuerzas, y le dolerían los huesos después del galope de más de una legua, atada a la encimera pelada de un burro patrio de andar proceloso.

Suavemente me apoderé del sable, de filo rabioso.
–¿Tenés algún pariente o alguien...?
–Nadie, fuera de Pascual, que en paz descanse.
–¿Y hambre?
–Eso sí.
Le di cecina y galleta, lo que tenía en mi mochila, y un trago de ginebra, que no despreció.
Como es sabido, al llegar al límite del departamento de Gualeguay, el mayor Ponciano Alarcón nos licenció. Y eso también le tocaba a Bita. El Mayor, sin decirlo, nos dio la opción de hacernos humo, de salirnos de la guerra, sin caer en el delito de “desamparar la bandera”.

Yo soy nativo de Tres Bocas, en el sexto distrito del departamento de Gualeguay. Allí mismo me reclutaron los hombres del mayor Ponciano Alarcón, seguidores del gobernador Ricardo López Jordán. Me dijeron que los porteños querían intervenir la provincia y que ellos iban a resistir. Del asesinato de Urquiza, no hablaron. Como resistir, resistimos, pero no por mucho tiempo en lo que a mí me tocó. Cuando acababa de aprender el buen manejo de la carabina y de afinar mi puntería, a lancear de a caballo a todo galope y todas las figuras en el uso del sable, los porteños nos quebrantaron en el arroyo Don Gonzalo (departamento de La Paz), como ya lo he contado, y la guerra terminó para mí. También para Bita.

Cuando cabalgábamos hacia el arroyo Clé, ya libres de la milicia, y cuando llegamos al arroyo Clé, ninguno de los dos había decidido su destino.
Ella era oriunda de la aldea Asunción, cerca del arroyo Vizcachas, pero en jurisdicción del distrito de Jacinta. De la aldea Asunción no quedaba para Bita cosa o cristiano que valiera la pena recuperar. Tampoco dónde cobijarse y vivir. Entonces volvimos grupas hacia el arroyo del Animal, que está en pleno sexto distrito, Costa de Nogoyá. El Animal, más que un arroyo, es un zanjón abrupto que corre, se esconde y vuelve a aparecer en medio de esteros, bañados y pajonales más aptos para tigres y venados que para mujeres u hombres. Nos detuvimos en un alto que figuraba un albardón. 
Desde ese lugar, que ninguna marea, gracias a Dios, ha podido cubrir hasta el presente, sería fácil ventear patos y carpinchos.
Teníamos que levantar una ranchada. Había paja de sobra y se podían sacar buenos palos de ñandubay y de sauce carolino. Pero esa noche hemos dormido a la intemperie, cada uno sobre su apero, de cara a las estrellas.

Al acomodarme en los cojinillos, mi mano derecha dio con una de Bita, que trataba de dormir vuelta hacia mí, y así quedaron, sin apartarse una de otra.
–El día de Don Gonzalo cumplí los dieciocho –dije como para mí.
–Yo voy para los treinta –reflexionó Bita, también en voz muy baja.
–Dificulto que te gusten los chiquilines...
–Ni a vos las viejas.
–Las viejas arrugadas, tal vez que no.
–Yo pronto voy a ser una vieja arrugada.
–No tan pronto, decía una vieja arrugada.
La risa que le provocó mi ocurrencia me pareció nerviosa y desganada, sobre todo porque su cara estaba junto a la mía, y tan cerca e inesperada como recién salida de la oscuridad.

Todo parecía recién salido de la negrura y de la nada. Todo, menos el incendio que había estallado en mi cintura. Me aflojé el tirador y me uní a ella, tal como querían sus brazos y sus labios. Yo era nuevo en eso, recién llegado, pero en ese momento habría sido capaz de derrotar a los porteños por mí solo...

Ningún vendaval, que allí soplan fuerte desde el Sur, ha podido hasta ahora voltear nuestro rancho de la costa del Animal.
Bita y yo nos acordamos siempre de cuando lo construimos.

Ida Vitale Tres poemas .

Ida Vitale lee su poema Fortuna



Fuente de video: El País América (Facebook)

Fortuna

Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.
No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos.






I

Gotas
¿Se hieren y se funden?
Acaban de dejar de ser la lluvia.
Traviesas en recreo,
gatitos de un reino transparente,
corren libres por vidrios y barandas,
umbrales de su limbo,
se siguen, se persiguen,
quizá van, de soledad a bodas,
a fundirse y amarse.
Trasueñan otra muerte



Este mundo

Sólo acepto este mundo iluminado
cierto, inconstante, mío.
Sólo exalto su eterno laberinto
y su segura luz, aunque se esconda.
Despierta o entre sueños,
su grave tierra piso
y es su paciencia en mí
la que orece.
Tiene un círculo sordo,
limbo acaso,
donde a ciegas aguardo
la lluvia, el fuego
desencadenados.
A veces su luz cambia,
es el infierno; a veces, rara vez,
el paraíso.

Alguien podrá quizás
entreabrir puertas,
ver más allá
promesas, sucesiones.
Yo sólo en él habito,
de él espero,
y hay suciente asombro.
En él estoy,
me quede,
renaciera.


Ida Vitale

Nacida en 1923, integrante de la Generación del 45, la uruguaya fue galardonada  con el Premio Cervantes, valorado como el Nobel de Literatura en español 

sábado, 27 de abril de 2019

Laura Freixas -Neruda "Ni musas ni genios"


Estaba esperando esta subida 

Leo a Laura. Freixas, la escucho,me gustan mucho sus escritos, libros  y me intrigaba esta conferencia que forma parte de la serie "Ni musas ni genios" Pueden ver la serie completa en la web : 

He descargado este video que es sólo el audio de la conferencia  y luego lo compartiré en otras redes. 

Les invito a escucharla, guardarla para luego...
Esta es la información que dio  Laura Freixas en su Facebook  Laura Freixas Escritora

PABLO NERUDA Y LA MUJER SIN NOMBRE

"[...] Una mañana me había levantado más temprano que de costumbre. Me quedé asombrado mirando lo que pasaba. Entró por el fondo de la casa, como una estatua oscura que caminara, la mujer más bella que había visto hasta entonces en Ceilán..."

 Así empieza un pasaje de las memorias de Pablo Neruda, Confieso que he vivido, publicado en 1974 y que en su momento no llamó la atención, pero que con los años ha despertado una polémica que sigue viva. El debate constituye un excelente punto de partida para hacernos algunas preguntas sobre los llamados "genios" y las llamadas "musas", o dicho de otra manera, sobre el lugar que el mundo de la literatura y el arte asigna a hombres y mujeres.

Sugiero seguir a Laura Freixas en su Blog :www.laurafreixas.com



y sus redes : twitter.com/LauraFreixas 








Agrego el relato completo de Neruda en "Confieso que he vivido"
(publicado en Blog cuya fuente dejo debajo)



“Mi solitario y aislado bungalow estaba lejos de toda urbanización. Cuando yo lo alquilé traté de saber en dónde se hallaba el excusado que no se veía por ninguna parte. En efecto, quedaba muy lejos de la ducha; hacia el fondo de la casa.

Lo examiné con curiosidad. Era una caja de madera con un agujero al centro, muy similar al artefacto que conocí en mi infancia campesina, en mi país. Pero los nuestros se situaban sobre un pozo profundo o sobre una corriente de agua. Aquí el depósito era un simple cubo de metal bajo el agujero redondo.

El cubo amanecía limpio cada día sin que yo me diera cuenta de cómo desaparecía su contenido.

Una mañana me había levantado más temprano que de costumbre. Me quedé asombrado mirando lo que pasaba.
Entró por el fondo de la casa, como una estatua oscura que caminara, la mujer más bella que había visto hasta entonces en Ceilán, de la raza tamil, de la casta de los parias.(1) Iba vestida con un sari rojo y dorado, de la tela más burda. En los pies descalzos llevaba pesadas ajorcas. A cada lado de la nariz le brillaban dos puntitos rojos. Serían vidrios ordinarios, pero en ella parecían rubíes.

Se dirigió con paso solemne hacia el retrete, sin mirarme siquiera, sin darse por aludida de mi existencia, y desapareció con el sórdido receptáculo sobre la cabeza, alejándose con su paso de diosa.

Era tan bella que a pesar de su humilde oficio me dejó preocupado. Como si se tratara de un animal huraño, llegado de la jungla, pertenecía a otra existencia, a un mundo separado(2). La llamé sin resultado.

Después alguna vez le dejé en su camino algún regalo, seda o fruta. Ella pasaba sin oír ni mirar. Aquel trayecto miserable había sido convertido por su oscura belleza en la obligatoria ceremonia de una reina indiferente.(3)

Una mañana, decidido a todo(4), la tomé fuertemente de la muñeca y la miré cara a cara (5) No había idioma alguno en que pudiera hablarle. Se dejó conducir por mí sin una sonrisa y pronto estuvo desnuda sobre mi cama.(6) Su delgadísima cintura, sus plenas caderas, las desbordantes copas de sus senos, la hacían igual a las milenarias esculturas del sur de la India. El encuentro fue el de un hombre con una estatua.(7) Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos, impasible(8). Hacía bien en despreciarme(9). No se repitió la experiencia”.

Texto extraído de “Confieso que he vivido”, libro de memorias de Pablo Neruda.

Página 44: 
http://ww2.educarchile.cl/…/File/articles-101760_Archivo.pdf


(1) Los Parias (o Dalits), son el eslabón más bajo del sistema de castas de la India. Según las creencias hindúes, son personas que no pertenecen a ninguna casta. A los parias solo se les permite realizar trabajos marginales, y son frecuentemente víctimas de crímenes como asesinatos, linchamientos o violaciones.

(2) No una persona, no un igual.

(3) A Neruda no parece importarle lo que pensaba o quería ella de él.

(4) Para tener sexo con ella.

(5) No le sonrió, no buscó gustarle, ni comunicarse con ella de alguna forma. Solo se asegura de que a ella no le queden dudas.

(6, 7 y 8) ¿Consentimiento?

(9) “Soy un loquillo”.

domingo, 21 de abril de 2019

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sábado, 20 de abril de 2019

Las sin sombrero

Imprescindibles - Las sin sombrero

En España, el año 1927 está asociado a la generación de artistas e intelectuales más fecunda del siglo XX.

La denominada Generación del 27 se ha convertido en una de las marcas artísticas más reconocidas que identifica un momento crucial (1923-1936) en la historia cultural y social del país. El hecho de formar parte de esta Generación ha permitido que sus integrantes oficiales, entre los que se encuentran Federico García Lorca, Luís Buñuel, Salvador Dalí, Rafael Alberti o Luis Cernuda, hayan gozado de popularidad y hayan sido objeto de atención nacional e internacional.

Pero este reconocimiento solo existe hacia ellos, aunque en esta explosión creativa también había mujeres: surgió la que fuera la primera generación de mujeres que entró sin complejos en el mundo artístico.

Mujeres de gran talento, que compartieron entre ellas amistad, reflexiones y vivencias y que influyeron de forma decisiva en el arte y pensamiento español y, en algunos casos, debido a su producción en el exilio, en los estilos y géneros de artistas internacionales. La Guerra Civil supuso el fin de esa Generación, pero en el caso de ellas supuso también su condena al olvido.

Reconstituida la democracia, los nombres de sus colegas fueron recuperados y ensalzados, mientras que los de ellas permanecieron en silencio, perdiendo su lugar, de pleno derecho, dentro del relato oficial de la Generación del 27 y por consiguiente en la historia. María Teresa León, Ernestina de Champourcín, Rosa Chacel, Concha Méndez, Josefina de la Torre, María Zambrano, Maruja Mallo y Marga Gil Roësset son una representación de estas creadoras.






Fuente: http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-sin-sombrero/3318136/#


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