martes, 30 de marzo de 2021

Borges Tik Tok

 La humildad de Borges




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Jorge Luis Borges- Hebreos y Judaísmo

La fascinación por la cultura hebrea , el judaísmo y el pueblo de Israel está presente en la obra del escritor desde sus inicios hasta el final de sus días.

Actualmente hay muchos estudios, investigaciones al respecto. 

Iremos recorriendo algunos de ellos con ejemplos de su obra y citas de fuentes consultadas.

A los 21 años, Borges siente curiosidad por la cultura judía cuando lee en España la obra "Rosas y su tiempo" del historiador José María Ramos Mejía que el apellido de su madre "Acevedo" pertenecía a las familias de origen sefardí: los judíos portugueses convertidos que emigraron a Argentina luego de la expulsión en 1492 en España.

*Los sefardíes o sefarditas, también conocidos como sefaradíes o sefaraditas (en hebreo, ספרדים, Sefaraddim, literalmente ‘los judíos de Sefarad’), son los judíos que vivieron en la Corona de Castilla y la Corona de Aragón hasta su expulsión en 1492 por los Reyes Católicos y también sus descendientes, quienes, más allá de residir en territorio ibérico o en otros puntos geográficos del planeta, permanecen ligados a la cultura hispánica

En una carta a su amigo Maurice Abramowicz ,escritor de origen judío polaco, le cuenta: “No sé bien cómo celebrar ese arroyo de sangre israelita que corre por mis venas" 

Es así que comienza a referirse en sus poemas ,relatos, cuentos a la cultura hebrea y el judaísmo 

JUDERÍA

Ante el portón la chusma se ha vestido de injurias

como quien se envuelve en un trapo.

Dios se ha perdido y desesperaciones de miradas lo buscan. 

Presintiendo horror de matanzas los mundos has suspendido el aliento.

Alguna vez proclama su fe: Dios el Eterno, Dios de dioses, es Uno.

Y arrecia la muchedumbre cristiana con un pogrom en los puños.


Jorge Luis Borges 

Fervor de Buenos Aires (1923)




Conferencia de J. L. Borges en la Sociedad Hebraica Argentina, 1° de abril de 1985 sobre Baruch Sspinoza

ACEVEDO


Campos de mis abuelos y que guardan
Todavía su nombre de Acevedo,
Indefinidos campos que no puedo
Del todo imaginar. Mis años tardan
Y no he mirado aun esas cansadas
Leguas de polvo y patria que mis muertos
Vieron desde el caballo, esos abiertos
Caminos, sus ocasos y alboradas.
La llanura es ubicua. Los he visto
En Iowa, en el Sur, en tierra hebrea,
En aquel saucedal de Galilea
Que hollaron los humanos pies de Cristo.
No los perdí. Son míos. Los poseo
En el olvido, en un casual deseo.

Jorge Luis Borges “Elogio de la sombra” (1969)

Leonor Acevedo de Borges, madre del escritor J.L.Borges

jueves, 21 de enero de 2021

Adictos al WhatsApp



¿Existe la adicción a Whatsapp?

 ¿Existe la adicción a Whatsapp? 27 agosto, 2020

¡Cómo superar tu adicción a WhatsApp! 

Los síntomas que demuestran que eres un adicto a WhatsApp

 síntomas que demuestran que eres un adicto a WhatsApp

Vivir sin WhatsApp y sin redes sociales: así es la tribu de los «desconectados

https://www.abc.es/tecnologia/redes/abci-vivir-sin-whatsapp-y-sin-redes-sociales-tribu-desconectados-201803182205_noticia.html

sábado, 14 de noviembre de 2020

Relax

 

domingo, 1 de noviembre de 2020

"Silvano Acosta", el texto inédito de Jorge Luis Borges

 






Jorge Luis Borges dictó a María Kodama, escritora y compañera, el texto el 19 de noviembre de 1985. Moriría en Ginebra unos meses más tarde, el 14 de junio de 1986. La historia real de un desertor y la culpa por un fusilamiento que ordenó su abuelo, el coronel Francisco Borges.

Mi padre fue engendrado en la guarnición de Junín, a una o dos leguas del desierto, en el año de 1874. Yo fui engendrado en la estancia de San Francisco, en el departamento de Río Negro, en el Uruguay, en 1899. Desde el momento de nacer contraje una deuda, asaz misteriosa, con un desconocido que había muerto en la mañana de tal día de tal mes de 1871. Esa deuda me fue revelada hace poco, en un papel firmado por mi abuelo, que se vendió en subasta pública. Hoy quiero saldar esa deuda. Nada me costaría fantasear rasgos circunstanciales, pero lo que me ha tocado es lo tenue del hilo que me ata a un hombre sin cara, de quien nada sé salvo el nombre, casi anónimo ahora, y la perdida muerte.

Asesinado Urquiza, la montonera jordanista asedió a Paraná. Una mañana entraron a caballo en la plaza y dieron la vuelta golpeándose la boca y gritando algún sapucai para hacer burla de la tropa. No se les ocurrió apoderarse de la ciudad.

Para levantar el sitio, el gobierno envió al regimiento número dos de infantería de línea. Faltaban plazas y una leva recogió algunos vagos en las tabernas y en las casas malas del Bajo. Acosta fue apresado en esa redada, entonces común. Nada me costaría atribuirle una parroquia de Buenos Aires o un oficio determinado -peón de albañil o cuarteador- pero esa atribución haría de él un personaje literario y no el hombre que fue lo que fue. A la semana desertó del cuartel y se pasó a los montoneros. Tal vez pensó que la disciplina entre gauchos sería menos severa que en las filas de un ejército regular. Tal vez quería desquitarse de haber sido arrastrado a la guerra. Prosiguió la campaña y un Destacamento del Dos trajo prisioneros. Alguien reconoció al pobre Acosta. Era un desertor y un traidor. El coronel Francisco Borges, mi abuelo, firmó la sentencia de muerte con la buena caligrafía de la época. Cuatro tiradores la ejecutaron.

Yo nací treinta años después. Un vago sentimiento de culpa me ata a ese muerto. Sé que le debo una reparación, que no le llegará. Dicto esta inútil página el diecinueve de noviembre de 1985.

Silvano Acosta (1985), Jorge Luis Borges


Fuente:

Revista Análisis Digital Paraná Entre Ríos Argentina

Publicado 1 de Noviembre de 2020 - 06:46

Silvano Acosta Cuento inédito de Jorge Luis Borges

martes, 12 de mayo de 2020

Primero nada, después poco a poco Miriam Cairo







Primero nada, después poco a poco
Miriam Cairo



En el bar encuentro a la muchacha rubia con vestido negro y gesto de hoja que se desprende del árbol. Encuentro a la morena alta, de cabellos cortos y dedos largos. Entre las mesas se abren pequeñas calles humeantes y mal iluminadas. Ellas las recorren de tal modo que siempre las pueda ver. Yo evalúo cuestiones de peso e ingravidez. Cuando todos se marchan, me dan de comer frutos fuera de estación y bebemos ron con sabor a pelo de montaña. Las tres usamos las bocas para algo más que pronunciar palabras. La rubia me llena el crepúsculo con pétalos viejos para que yo no sueñe con músicos ni con boxeadores. Hago todo para que la morena no hable mientras mete sus dedos en mi madrugada.
Mi debilidad por las meseras jóvenes y la escritura en espiral es simétrica e ingobernable.




"Otros temas de actualidad tratados son: las opciones sexuales minoritarias («Primero nada, después poco a poco», de Miriam Cairo) 

Fragmento del Prólogo de  Raúl Brasca al libro "Mircros argentinos", Antología a cargo de Clara Obligado"



Micros argentinos Clara Obligado, ed. lit.
Primera edición: diciembre de 2019
Embajada de la República Argentina ante el Reino de España

lunes, 4 de mayo de 2020

Cátedra Ingmar Bergman. Peter Greenaway

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Diccionario Argentino Tobías Garzon

Un Diccionario de palabras usadas en Argentina Edición para el Centenario de 1910 Diccionario Argentino Tobias Garzon Editorial: Imprenta El...