jueves, 18 de abril de 2019

Víctor Hugo "Notre Dame de París



Portada de "Nuestra señora de París" de Víctor Hugo en una edición original.(la tercera)



A propósito del incendio de la catedral de "Notre Dame ocurrido el 15 de abril en parís, Francia,las noticias del otro lado nos cuentan que se han disparado las ventas de esta novela .

¡Celebremos pues la lectura!  

El comienzo de esta obra (que fue encargada al escritor para enaltecer la catedral) comienza así traducida al castellano:

LIBRO PRIMERO I LA GRAN SALA

Hace hoy (1) trescientos cuarenta y ocho años, seis meses y diecinueve días que los parisinos se despertaron al ruido de todas las campanas repicando a todo repicar en el triple recinto de la Cité, de la Universidad y de la Ville.

De aquel 6 de enero de 1482 la historia no ha guardado ningún recuerdo. Nada destacable en aquel acontecimiento que desde muy temprano hizo voltear las campanas y que puso en movimiento a los burgueses de París; no se trataba de ningún ataque de borgoñeses o picardos, ni de ninguna reliquia paseada en procesión; tampoco de una manifestación de estudiantes en la Viña de Laas ni de la repentina presencia de

Nuestro muy temido y respetado reñor, el Rey, ni siquiera de una atractiva ejecución pública, en el patíbulo, de un grupo de ladrones o ladronas por la justicia de París.
No motivaba tampoco la aparición, tan familiar en el París del siglo XV, de ninguna atractiva y exótica embajada, pues hacía apenas dos días que la última de estas cabalgatas, precisamente la de la embajada flamenca, había tenido lugar para concertar el matrimonio entre el Delfín y Margarita de Flandes, con gran enojo, por cierto, de monseñor el Cardenal de Borbón que, para complacer al rey, hubo de fingir agrado ante todo el rústico gentío de burgomaestres flamencos y hubo de obsequiarles en su palacio de Borbón con una atractiva representación y una entretenida farsa, mientras una fuerte lluvia inundaba y deterioraba las magníficas tapicerías colocadas a la entrada para la recepción de la embajada.

Adela nació el segundo día de la revolución. Lo que aquel 6 de enero animaba de tal forma al pueblo de París, como dice el cronista Jehan de Troyes, era la coincidencia de la doble celebración, ya de tiempos inmemoriales, del día de Reyes y la fiesta de los locos.

Ese día había de encenderse una gran hoguera en la plaza de Grévez (2), plantar el mayo en el cementerio de la capilla de Braque y representar un misterio (3) en el palacio de justicia. 
La víspera, al son de trompetas y tambores, criados del preboste de París, ataviados de hermosas sobrevestas de camelote color violeta, y con grandes cruces blancas bordadas en el pecho, habían ya hecho el pregón por las plazas y calles de la villa y una gran muchedumbre de burgueses y de burguesas acudía de todas partes, desde horas bien tempranas, hacia alguno de estos tres lugares mencionados, escogiendo según sus gustos la fogata, el mayo o la representación del misterio.”(…)

Las referencias 2 y 3 son muy significativas en la edición cuyo texto se ha reproducido.

1. Nota de Víctor Hugo en la página del título de su manuscrito: «He escrito las tres o cuatro primeras páginas de Nuestra Señora de París el 25 de julio de 1830. 
La revolución de julio me interrumpió. Después vino al mundo mi querida pequeña Adela (¡bendita sea!) y continúo escribiendo Nuestra Señora de París el primero de septiembre; la obra se terminó el 15 de enero de 1831.»


(2) Lo que hoy es la plaza del Hótel de ville (Ayuntamiento) se conocía como plaza de Grève hasta 1830. Bajaba suavemente hasta el río Sena. En la Edad Media era el punto de reunión de los obreros sin trabajo. Bajo el antiguo régimen, los burgueses y demás gentes del pueblo que habían sido condenados a muerte,eran ahorcados en esta plaza. Los nobles o personajes de relieve eran decapitados allí mismo con hacha o con espada, y los culpables de herejía eran quemados vivos, así como muchos de los acusados de brujería. A los asesinos se les colocaba en la «rueda» y a los acusados de crímenes de lesa majestad se les descuartizaba.


(3) Parece como si Víctor Hugo mezclase deliberadamente (para dar quizás mayor densidad a las fiestas de gran regocijo popular) épocas y fiestas diversas. Así, tenemos en efecto que la Edad Media celebraba el carnaval durante dos meses y el autor ha unido estas celebraciones con la «plantación del mayo», que en su origen era un árbol verde adornado de cintas que se plantaba con mucha pompa el primero de mayo. La fiesta del seis de enero tenía en la Edad Media un gran relieve popular y la fiesta de los locos (heredera de las antiguas saturnales) se situaba en fecha variable entre diciembre y enero. Estaba, en principio, reservada al bajo clero, que en ella encontraba motivos para protestar contra las más altas jerarquías. Degeneró y acabó siendo prohibida, aunque era más bien una prohibición de derecho que no de hecho.





sábado, 13 de abril de 2019

Diccionario de los flamantes


En las búsquedas de trasnoche encuentro curiosidades librescas como este Diccionario de los flamantes.

El título original con el que fue publicado en 1829 fue :"Diccionario de los flamantes. Obra útil a todos los que comprenden," escrito por Vicente Joaquín Bastus Carrera, “flamante” es el término “nuevo y altisonante que acaba de darse a los excurrutacos, petimetres, y lechuguinos… 




"En algunas partes se tiene entendido que les llaman también Heterogéneos, nombre que por ser algo griego no hemos adoptado…”. 

En el diccionario se recoge la definición de determinadas voces castellanas que nos sirven para “comprender el verdadero y genuino sentido de flamante”. 



“De tiempo inmemorial estaban en absoluta posesión las mujeres de ir en prensa con el corset, pero en el día se ha generalizado su uso entre los flamantes masculinos ¿Qué hermoso parece uno de estos señoritos metidito dentro de un corset… ¡Su cintura delgadita hace un contraste mágico con sus espaldas y el pecho lleno de crin, y con el culo aforrado de corcho”

Andar: “no todos los que tienen piernas saben andar”, decía un licenciado en la facultad que tratamos. En primer lugar es preciso enterarse de todos los movimientos de que son susceptibles las piernas, los muslos y los pies: después, del modo como debe hacerse uso de dichos movimientos andando solo, con un compañero, con dos, etc., con una señora, con un viejo, etc., cuando se va de paseo, al teatro, a una visita, a misa, etc.; de manera que se conozca ya en el andar a dónde se va y de dónde se viene; porque sería chocante andar del mismo modo cuando se va a un baile, que cuando se vuelve de un entierro. […]


Se transcriben parte de alguna de esas definiciones extraídas de un blog : laaletheiadezorba.wordpress.com cuyo enlace dejo debajo.

Antiparra: mueble muy útil para todo el que tiene buenas vistas… Se usan por lo común para bailar, cortejar, comer,… en una palabra, para todo menos para leer o escribir.

Bastón: instrumento que para todo sirve menos para apoyarse, para saludar con él, para llamar a un café, y principalmente para incomodar en un paseo u otra reunión ensayándose a tirar el florete.  […]



Botas: In illo tempore servían únicamente para viajar y cuando había mucho fango; en el día se usan a todo trapo, y hasta las mujeres las han adoptado. Se asegura que cierto Monsieur ha inventado una máquina parecida a la calzonaria para ponerse y quitarse las tales botas, con el solo objeto de poderlas levar aun mas justas y estrechitas. Y ¡qué dirán entonces los callos…!!! No habrá mas que sufrir: la moda es super omnia.

Camisa: parte del vestido que en invierno es por demás porque no se ve, y en verano sobra también llevando con cierta maña el pañuelo, yendo uno al mismo tiempo más ágil y más fresco… En defecto de ella es indispensable llevar un cuello de camisa, de hoja de lata cerusada o de papel acartonado que se asegura el corbatín con un tornillo o con un poco de oblea o pan mascado….

Casaca. Frac. Levita: de todo el equipaje de un flamante son estas las piezas que exigen más conocimiento por parte del facultativo para sacarlas bien. ¡Cuántos defectos se cubren con ellas! Crin aquí, corcho allá… todo se tapa. Se figura lo que no hay, se supone lo que jamás ha existido,… […]

Chaleco: sobre esta parte de la vestimenta no puede darse una regla fija, porque se acostumbra variar de cortes y de hechura cada cuarenta y ocho horas lo largo. Por eso no hay más que vivir cerca de un tailleur y estar a la mira, consultando continuamente el barómetro de las modas para poder seguir con la más rigurosa exactitud todas las variaciones que se van anotando.

Corbatín: instrumento compuesto de una o muchas piezas, arreglado de modo que asegurado al cuello tiene la propiedad de quitarle el movimiento…

Espejos: …el paladion de todo pisaverde. Primero habría de estar sin pan, camisa, y aun si los apuran sin lente, que sin espejo.



Guantes: una cosa muy interesante para hacer cuatro mil monaditas, y con las que se entretienen los majaderitos, a la manera que lo hacen las flamantes con el abanico. En su origen se llevaron tan sólo para resguardarse del frío en el invierno, pero ahora a más de esa propiedad reúnen la de preservar el calor en el verano. Cómo adelantan las ciencias…!

Herraduras: mueble que antiguamente solo llevaban los burros, machos y compañía. En el día le usan a todo trapo otros que andan a dos pies. Con el tiempo los hombres nos vamos desasnando.

Lente: instrumento que bien manejado da un cierto realce a los flamantes y a sus queridas. El objeto principal no es otro que llevar una cinta al cuello, y de ella colgada una cosa cualquiera que parezca un lente, aunque no lo sea. Al acercarse a un objeto interesante aunque ya se haya visto bien, es indispensable echar mano a lo que cuelga, y aproximarlo con cierto aire al ojo más inmediato a la cosa aquella, pararse un momento, hacer como que se mira, y luego seguir su camino… El lente puede llevarse de dos maneras: colgando a manera de péndola de reloj, o metido en el ojal y ojal del chaleco. Este último método es ya un poco anticuado…

Pantalón: la moda dominante en el día son los pantalones a lo chino. Es decir, anchos de arriba, estrechos de abajo, y muy arrugados. Para esto lo que se hace es lo siguiente: si se necesitan cinco palmos de lienzo, se compran veinte y cinco,…

Patillas: se cree que no tardará mucho tiempo en volver la moda de ir todos con barba, como antiguamente iban casi todos los pueblos. Se funda esta noticia en la moda dominante de dejarse desmesuradas patillas semejantes a las de los niños de Écija.

Pomada: un flamante sin pomada ni esencias olorosas es lo mismo que un cuerpo sin alma, que un barbero sin guitarra, que un médico sin bastón, que un escribano sin papel sellado, y que un boticario sin pozo…


Reloj: pedazo de cualquier cosa de la que se cuelgan con una cinta o cadenilla todos los cachivaches de la cocina, o bien una piedra que sea un poco menor que la de un molino. Antiguamente se llevaba para saber la hora…

Sombrero: chapeau en francés y en idioma flamante… […] En éstos no hay medio, o deben llevarse extremadamente altos, o bien sumamente pequeños.

Tintero: cachivache muy útil a todo flamante, no para escribir, porque no es natural que un pisaverde escriba…sino para que si diese la casualidad que un día se le acabase el lustre de botas,…pudiese acabar de enlustrar los zapatos o botas.

A continuación el libro en Google Books.


                  


lunes, 8 de abril de 2019

Colette Sidonei Gabrielle


                                
                                  Colette en el jardín de su casa ca.1890

Hoy regreso con una nota sobre una escritora francesa que no había sido tan conocida al menos por estos lares donde vivo hasta el estreno de la película que narra un tramo de su vida más literaria y artística .

Sabía de ella hace tiempo, coleccionaba sus fotos, sin embargo no había profundizado sobre su obra, Tampoco había leído sus libros. 

Esta semana luego de ver el film "Colette" ingresé en una especie de obsesión por buscar más material bibliográfico, películas , críticas literarias y llegué hasta descargar en mi estante virtual todos los libros disponibles en su ediciones originales.

Colette es una película biográfica de drama de 2018, dirigida por Wash Westmoreland, escrita por Westmoreland y Richard Glatzer, basada en la vida de la novelista francesa Colette. Está protagonizada por Keira Knightley, Dominic West, Eleanor Tomlinson y Denise Gough.

Se estrenó mundialmente en el Festival de Cine de Sundance el 20 de enero de 2018. Fue estrenada en Estados Unidos el 21 septiembre de 2018, por Bleecker Street y 30West. Tuvo su estreno en Londres en el Festival de Cine de Londres. Fue estrenada en el Reino Unido el 11 de enero de 2019, por Lionsgate









Hay mucho en internet que podrán encontrar  de esta escritora que en su jóvenes años publicó bajo la sombra o mejor dicho bajo el  nombre de su esposo como era corriente en su época , fines del siglo XIX y principios del XX, las mujeres no eran aceptadas por las editoriales y no estaba bien visto que una mujer escribiera.

Las biografías nos cuentan que Colette  fue el seudónimo de Sidonie Gabrielle, nació en  Saint Sauveur ,un pueblo de  Borgoña, en  1873 y falleció en  París en  1954. 

Hija de un militar, a los veinte años se trasladó a París con su marido, el novelista Henry Gauthier-Villars,  quien se había hecho popular con el seudónimo de Willy. De este modo Sidonie-Gabrielle Colette fue incluida en los salones de Fin de Siècle en  Paris cuando al casarse en 1893. Su nuevo esposo, Willy (interpretado por Dominic West en Colette ), tenía 15 años más que ella.


Su marido, en beneficio propio, la alentó a escribir la «serie Claudine», que más tarde se hizo famosa y comprende novelas como Claudina en la escuela (1900), Claudine à Paris (1901), Claudina en su casa (1902) y finalmente Claudina desaparece (1903).

Colette entonces primero comenzó a escribir a instancias de Willy. Con el aliento y la guía de su marido, creó un personaje con el que Francia pronto se obsesionaría: la colegiala Claudine.

Claudina es una heroína de 15 años de edad, conocedora de un pueblo rural que apareció por primera vez en 1900 en "Claudine à l'école"  (Claudine en la escuela), y cautivó a París al instante. 

"Claudine fue realmente la primera voz femenina y luchadora de la literatura", dijo Westmoreland en una entrevista.

Aunque Claudine parecía compartir muchos elementos extraídos de la propia vida de Colette, las novelas de Claudine (de las cuales había cuatro, publicadas entre 1900-1903) se publicaron bajo el nombre de su esposo. 
Willy, por lo que la película expone, sintió que las escritoras simplemente no vendían. 

“Si miras a muchas escritoras en el siglo XIX”, dice Westmoreland, “muchas de ellas usaban nombres de hombres. En efecto, este es uno de los últimos ejemplos notorios de eso ".

                                  Primera edición de Claudine à l'école


Colette

Con Diálogos de animales (1904) comenzó verdaderamente la carrera de escritora de Colette. Después de trece años de desdicha doméstica, se separó de su marido en 1906 y llevó una vida bastante agitada que provocó escándalo. Bailó en el Moulin Rouge, mantuvo relaciones con la hija de un duque y también con Auguste Hériot, al mismo tiempo que escribía, daba conferencias y actuaba en teatro. 

Finalmente, ganó fama literaria con Renée (1910). En 1912 se casó con Henry de Jouvenel con quien tuvo una hija.

En 1913 apareció El obstáculo y en 1916 La Paix chez les bêtes, pero gran parte de su actividad estuvo consagrada a artículos y crónicas periodísticas. 

A partir de 1917, Colette trabajó en textos en los que se mezclaban relato y teatro: Mitsou ou Comment l'esprit vient aux filles (1919) y Chéri (1920), novela consagrada al amor entre un adolescente y una vieja cortesana, que consolidó su prestigio. 

La temática de iniciación al amor fue retomada en El trigo verde (1923). Siguieron Al rayar el día (1928), La casa de Claudina (1930) y Sido (1930), así como varios relatos intimistas.

Hacia el año 1927 sus obras eran elogiadas por autores tan famosos y diversos como Marcel Proust, André Gide y Paul Claudel. 

De sus novelas (la mayor parte de las cuales reflejan de un modo apasionado, realista y sardónico los problemas de una mujer enamorada) la más conocida es Gigi (1945), adaptada al teatro y al cine. Su última obra fue "En pays connu" (1950). En 1953 fue ascendida a gran oficial en la Legión de Honor, grado que sólo otra mujer había alcanzado antes que ella.

En gran parte se narra en la película "Colette" esos primeros años tanto de vida familiar en la casa de sus padres , su matrimonio con Willy ,quince años mayor que ella, una especie de dandy que se codea con los más refinado del París de entonces. Pero Willy carece de capacidades  para escribir y una vez que se da cuenta de las aptitudes de su esposa Colette quien le narra sus vivencias de adolescente en la campiña francesa la obliga a escribir esos relatos que conformarán una serie que componen la colección "Claudine". 

Willy es mujeriego, derrochador y un vividor como diríamos vulgarmente. Un explotador del talento de su esposa a quien llega a esclavizar y obligar a escribir para obtener el dinero de las ventas de los libros que se publican con su nombre.

También arma toda una maquinaria de mercadeo publicitario con fotos de Claudine y él , Claudine y sus lectores, y venta de productos con la marca Caludine como perfumes, cremas, jabones,lencería.Había toda una línea de productos de Claudine.

Según frgmento de entrevista citada traduzco textualmente en referencia a la publicación de la serie Claudine  y el impacto que tuvo en las jóvenes de aquel momento .

"Cuando Claudine à l'école  se publicó por primera vez, tocó un acorde con muchas mujeres jóvenes. La historia "no se trata de ser inocente y casta", dice Westmoreland, "se trata de expresar quién eres realmente. Iba a usar la palabra "adolescente" en la película, pero no existió hasta la década de 1920. En cambio, Missy (la amante de Colette) dice: "a las mujeres entre la infancia y la feminidad, les has dado una voz ”.Así que con Claudine como pionera para una voz distinta y adolescente, y como cualquier idea nueva de su tiempo, los libros "se difundieron como pólvora en toda Francia". 

El marketing de Willy aseguró que el personaje de Claudine trascendiera los libros. "Se convirtió en una obra teatral realizada en revisiones en todo París y Francia", dice Westmoreland. “Pero no solo eso, hubo toda esta mercancía auxiliar, que mostramos en la película. Todo es real: los jabones, los cigarrillos, el perfume, la lencería. Había toda una línea de productos de Claudine."Una de las cosas positivas que podría decir acerca de Willy, tal vez, es que era un genio del marketing y sabía cómo explotar su éxito".

Entrevista en : 
https://www.historyextra.com/period/victorian/colette-film-history-keira-knightley-wash-westmoreland-french-writer-sidonie-gabrielle-willy-claudine-novels/

Colette en su salón de belleza 
6 rue de Miromesnil (Paris) 1932

En 1910 Colette publica su primera novela ·La vagabunda" como escritora independiente y comienza a trabajar en teatros como actriz, bailarina, artista ambulante de "music hall"  junto a sus amigos  e inicia su liberación como mujer y escritora profesional.

Según los tiempos que corren la película brinda un enfoque con perspectiva de género que Colette no tuvo. La escritora francesa no fue feminista , no participó de las actividades de las sufragistas y en sus novelas se revelan varios de los prejuicios de época contra ciertas mujeres.Sí, arroja una fuerte crítica sobre los hombres.
Obtuvo tuvo grandes logros personales como escritora  y fue una defensora de las libertades sexuales que hoy tanto se reclaman.
Por ello debiera figurar más en los debates, conferencias, exposiciones que abordan estas temáticas.

Para mi a pesar de esos años que vivió bajo el dominio de su marido tuvo una vida increíble, vivió libremente y, fue finalmente aceptada y celebrada como se lo merecía. Falleció en París el 3 de agosto de 1954. Adquirió celebridad internacional por su novela Gigi, de 1944, que fue llevada al cine por Vincente Minnelli en 1958. Fue miembro de la Academia Goncourt desde 1945, llegó a presidirla entre 1949 y 1954. Fue condecorada con la Legión de Honor.
¡Descubran y lean a Colette!

Les dejo enlaces a sitios donde pueden encontrar más sobre esta autora fascinante y lo que deseen ver la película escriban a voraceslectores@gmail.com así les doy el enlace donde pueden ver el film online o descargarlo.

Va una minicolección de fotografías:





















Colette y su hija- 1918.

Colette rodeada por su colección de pisapapeles. 

martes, 2 de abril de 2019

Somos mujeres de Elvira Sastre




La escritora española leyó sobre el final de su exposición en el Congreso de la Lengua de Córdoba,2019, un poema dedicado a la lucha de las mujeres.


Somos mujeres de Elvira Sastre


Miradnos.

Somos la luz de nuestra propia sombra,
el reflejo de la carne que nos ha acompañado,
la fuerza que impulsa a las olas más minúsculas.

Somos el azar de lo oportuno,
la paz que termina con las guerras ajenas,
dos rodillas arañadas que resisten con valentía.

Miradnos.

Decidimos cambiar la dirección del puño
porque nosotras no nos defendemos:
nosotras luchamos.

Miradnos.

Somos, también, dolor,
somos miedo, 
somos un tropiezo fruto de la zancadilla de otro
que pretende marcar un camino que no existe.

Somos, también, una espalda torcida,
una mirada maltratada, una piel obligada,
pero la misma mano que alzamos
abre todas las puertas,
la misma boca con la que negamos
hace que el mundo avance,
y somos las únicas capaces de enseñar
a un pájaro a volar.

Miradnos.

Somos música,
inabarcables, invencibles, incontenibles, inhabitables,
luz en un lugar que aún no es capaz de
abarcarnos, vencernos, contenernos, habitarnos,
porque la belleza siempre cegó los ojos
de aquel que no sabía mirar.

Nuestro animal es una bestia indomable
que dormía tranquila hasta que decidisteis
abrirle los ojos con vuestros palos,
con vuestros insultos, con este desprecio
que, oídnos:
no aceptamos.

Miradnos.

Porque yo lo he visto en nuestros ojos,
lo he visto cuando nos reconocemos humanas
en esta selva que no siempre nos comprende
pero que hemos conquistado.

He visto en nosotras 
la armonía de la vida y de la muerte,
la quietud del cielo y del suelo,
la unión del comienzo y del fin,
el fuego de la nieve y la madera,
la libertad del sí y el no,
el valor de quien llega y quien se va,
el don de quien puede y lo consigue.

Miradnos,
y nunca olvidéis que el universo y la luz
salen de nuestras piernas.

Porque un mundo sin mujeres
no es más que un mundo vacío y a oscuras.

Y nosotras 
estamos aquí
para despertaros
y encender la mecha.



Elvira Sastre (Segovia, 1992) es poeta y traductora literaria. Fue una lectora precoz y a los doce años escribió su primer poema. Tres años más tarde abrió el blog "Relocos y Recuerdos", que aún mantiene activo, y poco después ganó el premio de poesía "Emiliano Barral". 

Su traslado a Madrid para cursar el grado de Estudios Ingleses impulsó su carrera poética. En la capital ha participado en eventos poéticos junto a otros poetas y cantautores, y ha compartido escenario con artistas como Joaquín Sabina, Benjamín Prado*, Jorge Drexler, Rubén Pozo o Leonor Watling.

En septiembre de 2013 editó con la ilustradora Adriana Moragues  Tú la acuarela/Yo la lírica, que combina su poesía con las acuarelas de Adriana. En diciembre de ese mismo año, la editorial Lapsus Calami publicó  Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo, y en mayo de 2014 apareció Baluarte en la prestigiosa editorial Valparaíso, que en 2015 publicó también Ya nadie baila, una antología que reúne  poemas de sus dos libros anteriores y otros inéditos. En 2016 Visor editó La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida, con prólogo de Joan Margarit*.

Elvira Sastre compagina la creación literaria con la traducción. Los hijos de Bob Dylan, de Gordon E. McNeer, fue su primer trabajo como traductora, al que siguieron Poemas de amor de Oscar Wilde y las letras del disco La Deriva de Vetusta Morla.


lunes, 1 de abril de 2019

París, los locos años '20





Deslumbrantes, ingeniosos, insolentes, los años 20 son un momento mágico de la historia de París, de nuestra historia, de la Historia del Arte. La capital francesa se convirtió, durante esa década, en un torbellino de Fiestas, laboratorio de Vanguardias artísticas y centro de la Revolución social mundial.

Este documental nos permite una oportunidad única de ver imágenes desconocidas de la época, sólo vistas en fotografía. Archivos recuperados de videotecas de todo el mundo, coloreados y sonorizados para conseguir un mayor realismo. El resultado final es una obra de arte que construye un retrato inédito.

Artistas de todo el mundo y todas las disciplinas, aristócratas y millonarios, gente de a pie y bohemios. Todos querían formar parte de la efervescencia que se apoderó de la capital francesa al terminar la primera Guerra Mundial. Querían olvidar los horrores vividos, inventar un nuevo mundo sin guerras, un mundo de risas y placeres. 
Este documental descubre la magia y la energía cultural de París, a través de la rivalidad entre dos barrios: "Montmartre, rebelde y de clase obrera frente a Montparnasse, el hogar de los intelectuales y la Boheme".


martes, 26 de marzo de 2019

Vacas de Belén Sigot


Hace exactamente una hora regresé del Taller Literario que dicta el escritor Luis Salvarezza en el Centro de Jubilados y P. de Colón Entre Ríos.
La propuesta de lectura llevada por Luis fue "Vacas" de Belén Sigot.
Leímos , escuchamos, intercambiamos sentires y pareceres ...
Contundente, cautivante narrativa que seguiremos descubriendo.
Acá entre mate y mate leo sobre la autora.
La nota de la Editorial Municipal de Rosario dice: 


"Construido a partir de un mosaico de historias donde lo siniestro constituye el delicado nervio que las enlaza, la nouvelle Vacas de Belén Sigot elabora un fresco sobre el sentido de lo ominoso en una comunidad rural. Con pulso narrativo tan firme como preciso –hay fraseos de muy buena música–, Sigot compone un texto donde el contrapunto entre la aparición de vacas mutiladas y la llegada al pueblo de una familia comunista es la columna que vertebra una serie de historias en una contundente unidad narrativa que, en forma unánime, hemos decido distinguir como ganadora."

Vera Giaconi, Alan Pauls, Luis Sagasti. Jurado del Concurso Regional de Nouvelle EMR 2017.






Fuente de imagen : http://www.emr-rosario.gob.ar/libro/vacas/

También se puede escuchar una reseña y comentario en un micro sobre literatura : Aire de Santa Fe en el programa Algo que decir con José Graells. 

Comentamos la nouvelle Vacas de Belén Sigot, primer premio del Concurso Regional de Nouvelle EMR 2018


lunes, 25 de marzo de 2019

Las Fotografías - Silvina Ocampo



Colecciono fotografías antiguas. Reales.También virtuales. Me suscribo a todos los sitios en internet sobre fotografías. Comencé un tablero en Pinterest sobre Fotógrafas.  
Lo titulé :La foto. A veces llego a guardar más de cincuenta fotografías por día. Es casi una obsesión. Algo enfermizo diría una amiga.También busco cuentos sobre fotografías. Como este , de Silvina Ocampo

Las Fotografías - Silvina Ocampo

Llegué con mis regalos. Saludé a Adriana. Estaba sentada en el centro del patio, en una silla de mimbre, rodeada por los invitados. Tenía una falda muy amplia, de organdí blanco, con un viso almidonado, cuya puntilla se asomaba al menor movimiento, una vincha de metal plegadizo, con flores blancas, en el pelo, unos botines ortopédicos de cuero y un abanico rosado en la mano. 
Aquella vocación por la desdicha que yo había descubierto en ella mucho antes del accidente, no se notaba en su rostro.

Estaban la Clara, estaba Rossi, el Cordero, Perfecto y Juan, Albina Renato, María, la de los anteojos, el Bodoque Acevedo, con su nueva dentadura, los tres pibes de la finada, un rubio que nadie me presentó y la desgraciada de Humberta. Estaban Luqui, el Enanito y el chiquilín que fue novio de Adriana, y que ya no le hablaba. Me mostraron los regalos: estaban dispuestos en una repisa del dormitorio. En el patio, debajo de un toldo amarillo, habían puesto la mesa, que era muy larga: la cubrían dos manteles. Los sándwiches de verdura y de jamón y las tortas muy bien elaboradas, despertaron mi apetito. Media docena de botellas de sidra, con sus vasos correspondientes, brillaban sobre la mesa. Se me hacía agua la boca. Un florero con gladiolos naranjados y otro con claveles blancos, adornaban las cabeceras. Esperábamos la llegada de Spirito, el fotógrafo: no teníamos que sentarnos a la mesa ni destapar las botellas de sidra, ni tocar las tortas, hasta que él llegara.

Para hacernos reír, Albina Renato bailó La muerte del cisne. Estudia bailes clásicos, pero bailaba en broma.
Hacía calor y había moscas. Las flores de las catalpas ensuciaban las baldosas del patio. Los hombres con los periódicos, las mujeres con pantallas improvisadas o abanicos, todo el mundo se abanicaba o abanicaba las tortas y sándwiches. La desgraciada de Humberta, lo hacía con una flor, para llamar la atención. Qué aire puede dar, por mucho que se agite, una flor.

Durante una hora de expectativa en que todos nos preguntábamos al oír el timbre de la puerta de calle si llegaba o no llegaba Spirito, nos entretuvimos contando cuentos de accidentes más o menos fatales. Algunos de los accidentados habían quedado sin brazos, otros sin manos, otros sin orejas. "Mal de muchos, consuelo de algunos", dijo una viejita, refiriéndose a Rossi, que tiene un ojo de vidrio. Adriana sonreía. Los invitados seguían entrando. Cuando llegó Spirito, se destapó la primera botella de sidra. Por supuesto que nadie la probó. Se sirvieron varias copas y se inició el larguísimo preludio al esperado brindis.

En la primera fotografía, Adriana, a la cabecera de la mesa, trataba de sonreír con sus padres. Dio mucho trabajo colocar bien el grupo, que no armonizaba: el padre de Adriana era corpulento y muy alto, los padres fruncían mucho el ceño, sosteniendo en alto las copas. La segunda fotografía no dio menos trabajo: los hermanitos, las tías y la abuela se agrupaban desordenadamente alrededor de Adriana, tapándole la cara. El pobre Spirito tenía que esperar pacientemente el momento de sosiego, en que todos ocupaban el lugar por él indicado. En la tercera fotografía, Adriana blandía el cuchillo, para cortar la torta, que llevaba escrito con merengue rosado su nombre, la fecha de su cumpleaños y la palabra FELICIDAD, salpicada de grageas.

—Tendría que ponerse de pie —dijeron los invitados.
La tía objetó:
—Y si los pies salen mal.
—No se aflija —respondió el amable Spirito—, si quedan mal, después se los corto.

Adriana hizo una mueca de dolor y el pobre Spirito tuvo que fotografiarla de nuevo, hundida en su silla, entre los invitados. En la cuarta fotografía, sólo los niños rodeaban a Adriana; les permitieron mantener las copas en alto, imitando a los mayores. Los niños dieron menos trabajo que los grandes. El momento más difícil no había terminado. Había que llevar a Adriana al dormitorio de su abuela para que le sacaran las últimas fotografías. Entre dos hombres la cargaron en la silla de mimbre y la pusieron en el cuarto, con los gladiolos y los claveles. Allí la sentaron en un diván, entre varios almohadones superpuestos. En el dormitorio, que medía cinco metros por seis, había aproximadamente quince personas, enloqueciendo al pobre Spirito, dándole indicaciones y aconsejando a Adriana las posturas que debía adoptar. Le arreglaban el pelo, le cubrían los pies, le agregaban almohadones, le colocaban flores y abanicos, le levantaban la cabeza, le abotonaban el cuello, le ponían polvos, le pintaban los labios. No se podía ni respirar. Adriana sudaba y hacía muecas. El pobre Spirito esperó más de media hora, sin decir una palabra; luego, con muchísimo tacto, sacó las flores que habían colocado a los pies de Adriana, diciendo que la niña estaba de blanco y que los gladiolos naranjados desentonaban con el conjunto. Con santa paciencia, Spirito repitió la consabida amenaza:

—Ahora va a salir un pajarito.
Encendió las lámparas y sacó la quinta fotografía, que terminó en un trueno de aplausos. Desde afuera, la gente decía:
—Parece una novia, parece una verdadera novia. Lástima los botines.

La tía de Adriana pidió que fotografiaran a la niña con el abanico de su suegra, en la mano. Era un abanico con encaje de Alenzón, con lentejuelas, y cuyas varillas de nácar tenían pequeñas pinturas hechas a mano. El pobre Spirito no juzgó de buen gusto introducir en la fotografía de una niña de catorce años un abanico negro y triste, por valioso que fuera. Tanto insistieron, que aceptó. Con un clavel blanco en una mano y el abanico negro en la otra, salió Adriana en la sexta fotografía. La séptima fotografía motivó discusiones: si se sacaría en el interior del cuarto o en el patio, junto al abuelo maniático, que no quería moverse de su rincón. La Clara dijo:

—Si es el día más feliz de su vida, cómo no la van a fotografiar junto al abuelo, que tanto la quiere. —Luego explicó—: Desde hace un año esta niña se ha debatido entre los brazos de la muerte, ha quedado paralítica.
La tía declaró:
—Nos hemos desvivido por salvarla, durmiendo a su lado en los pisos de baldosa de los hospitales, dándole nuestra sangre en transfusiones, y ahora, en el día de su cumpleaños, vamos a descuidar el momento más solemne del banquete, olvidando de ponerla en el grupo más importante, junto a su abuelo, que siempre fue su preferido.

Adriana se quejaba. Creo que pedía un vaso de agua, pero estaba tan agitada que no podía pronunciar ninguna palabra; además, el estruendo que hacía la gente al moverse y al hablar hubiera sofocado sus palabras, si ella las hubiera pronunciado. Dos hombres la llevaron, de nuevo, en la silla de mimbre, al patio y la pusieron junto a la mesa. En ese momento se oyó de un altoparlante la canción ritual de Feliz cumpleaños. Adriana en la cabecera de la mesa, al lado del abuelo y de la torta con velitas, posó para la séptima fotografía, con mucha serenidad. La desgraciada de Humberta logró introducirse en el retrato en primer plano, con sus omóplatos descubiertos y despechugada como siempre. La acusé en público por la intromisión, y aconsejé al fotógrafo que repitiera la fotografía, lo que hizo de buen grado. Resentida, la desgraciada de Humberta se fue a un rincón del patio; el rubio que nadie me presentó la siguió, y para consolarla le sopló algo al oído. Si no hubiera sido por esa desgraciada, la catástrofe no habría sucedido. 

Adriana estaba a punto de desmayarse, cuando la fotografiaron de nuevo. Todos me lo agradecieron. Destaparon las botellas de sidra; las copas rebalsaban de espuma. Cortaron las dos tortas en tajadas grandotas, que se repartieron en cada plato. Estas cosas llevan tiempo y atención. Algunas copas se volcaron sobre el mantel: dicen que trae suerte. Con la punta de los dedos, nos humedecimos la frente. Algunos maleducados habían bebido ya la sidra antes del brindis. La desgraciada de Humberta dio el ejemplo, y le pasó la copa al rubio. No fue sino más tarde, cuando probamos la torta y brindamos a la salud de Adriana, que advertimos que estaba dormida. La cabeza colgaba de su cuello como un melón. No era extraño que siendo aquella su primera salida del hospital, el cansancio y la emoción la hubieran vencido. Algunas personas se rieron, otras se acercaron y le golpearon la espalda para despertarla. 

La desgraciada de Humberta, esa aguafiestas, la zarandeó de un brazo y le gritó:
—Estás helada.
Ese pájaro de mal agüero, dijo:
—Está muerta.
Algunas personas alejadas de la cabecera, creyeron que se trataba de una broma y dijeron:
—Como para no estar muerta con este día.

El Bodoque Acevedo no soltaba su copa. Todos dejaron de comer, salvo Luqui y el Enanito. Otros, disimuladamente, guardaban trozos de torta estrujada y sin merengue, en el bolsillo. ¡Qué injusta es la vida! ¡En lugar de Adriana, que era un angelito, hubiera podido morir la desgraciada de Humberta!



Fuente: "Las fotografías" de Cuentos completos I, Silvina Ocampo,  Ed. Emecé.


Silvina Ocampo (1903-1993) fue una escritora argentina, hermana de Victoria Ocampo y esposa de Adolfo Bioy Casares. Fue narradora y poeta, y su obra, junto con la de Borges, Cortázar, Arlt y Sábato, alcanza la cumbre de la literatura Argentina. Sus principales atributos narrativos fueron una inagotable imaginación, el desparpajo o la inocencia pueril de sus personajes para referir los hechos más terribles, la ironía y el humor negro.



                                                  Dorotea Lange



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