domingo, 11 de agosto de 2019

Nadiezhda Mandelstam: Contra toda esperanza. Memorias




Nadiezhda Mandelstam: Contra toda esperanza. Memorias





  



Nadiezhda Mandelstam (1899-1980) viuda de Ósip Mandelstam (1891-1938), poeta acmeísta ruso víctima de la locura represiva que atravesó la Unión Soviética durante los años del mandato de Stalin, es la autora de este monumental y terrible libro de memorias, escrito cuando Mandelstam contaba con 65 años de edad y carecía de experiencia previa en la escritura.

Joseph Brodsky en el prólogo dice :"estas memoria no son otra cosa que "la visión de la Historia a la luz de la conciencia y la cultura". Para mi, "Contra toda esperanza"es un magnífico y lúcido testimonio de una época oscura y dolorosa, un aullido contra el terror y el silencio en el que la memoria actúa como sustituto del amor, el cual llevó a Nadiezhda a consagrar su vida a la recuperación y mantenimiento de la obra y memoria de Ósip, tanto en la época "estaliniana" como en la posterior al XX Congreso.

"Contra toda esperanza" se divide en tres partes.
La primera se centra, fundamentalmente, en las detenciones y persecuciones contra Ósip Mandelstam y todo lo que estas conllevaron: destierro, miseria, muerte, etc. 

La segunda abarca el aspecto "literario",todo lo relacionado con la obra de Ósip: teoría, práctica, intentos de publicar, sus problemas con la "nomenklatura" cultural, etc. 

La tercera abarca el aspecto "sociológico", en el que Nadiezhda trata de comprender los mecanismos que llevaron a la sociedad soviética de la época a convertirse en una sociedad enferma capaz de destruir física y moralmente a buena parte de sus miembros y en la que la desconfianza y las suspicacias de todos hacia todos llegaron a límites demenciales.

Pero no son independientes. No se pueden entender una sin los otra.Incluso el más literario, el que habla de los dos períodos en la obra de Ósip Mandelstam, de su método de trabajo, etc, es necesario para comprender el contexto.

No se puede entender la persecución de Ósip Mandelstam sin conocer que la tendencia fundamental de su vida y obra fue la lucha por la dignidad social del poeta, por su derecho a la voz y su postura en la vida, que para el la cultura actuaba como regidora del proceso histórico y su estructura y que, pese a reconocer la sociedad como forma de organización superior, lo importante era el papel del individuo (del poeta, de la poesía) en la sociedad.

Ósip Mandelstam se trataba de un hombre en permanente contradicción con un tiempo en el que una de las principales obsesiones del poder era educar y tutelar la mente. Y resulta muy complicado entender los pensamientos suicidas y los vagabundeos de los Mandelstam en busca de trabajo, dinero, comida o simplemente compañía si no somos capaces de hacernos una idea acerca del clima de terror mortal, de miedo a las delaciones, de soledad que rodeaba a los perseguidos.

Es imposible, así mismo, comprender  el efecto narcotizante de la cotidianeidad frente al terror, ese "Renuncia a la esperanza, espera la muerte y no pierdas la dignidad humana", la vida como espera constante de la muerte o la completa indiferencia hacia el futuro y el pasado sin conocer que la época estaba regida por un implacable "Dadnos al hombre que la acusación ya la encontraremos", por la desmitificación de valores, la voluntad de subordinación y la unanimidad de criterios. 

"Contra toda esperanza" no es un ajuste de cuentas contra la sociedad soviética. Obviamente, hay abiertas críticas a la "intelectualidad" del momento, como cuando dice que "...en todas partes se sintió más a gusto que en compañía de la flor y nata de la intelectualidad soviética", cuando les reprocha a sus coetáneos sumar a la impotencia la "comodidad" de no incomodar al poder o cuando habla de buitres capaces de delatar a quien fuera para conseguir prebendas de todo tipo. Pero también hay mucho de autocrítica, ya sea por el silencio o por la aprobación, por actuar como ovejas que se dejaban matar o por ser respetuosos ayudantes de los verdugos para no pasar a formar parte de las filas de ovejas, por ser incapaces de mostrar un mínimo de resistencia pasiva frente al terror...

Las más de 600 páginas de "Contra toda esperanza" son, al mismo tiempo, un mensaje nostálgico y optimista: nostalgia de la cultura universal y optimismo en un futuro en el que los terroríficos errores del pasado no puedan volver a repetirse. 


Texto basado en un comentario en el Blog: 


El poeta, narrador y traductor ruso de origen judío-polaco Ósip Mandelstam estudió en San Petersburgo, París y Heidelberg y mantuvo estrecha relación con importantes escritores como Pasternak, Ajmátova y Bulgákov. 

Tamara Djermanovic, profesora de estética y literaturas eslavas en la Universidad Pompeu Fabra, aborda la vida y obra de este escritor que plasmó en su escritura la injusticia y tragedia de la represión estalinista. Como declaró su viuda Nadiezhda en el libro de memorias Contra toda esperanza: “La característica principal e inmutable de la historia rusa es que tanto para el guerrero como para el que no lo es, cualquier camino supone una amenaza para su vida”.

Conferencia del ciclo “Poesía y revolución”

Ósip Mandelstam: contra toda esperanza, por Tamara Djermanovic




sábado, 10 de agosto de 2019

La que espera-Abelardo Castillo


Abelardo Castillo


La que espera de Abelardo Castillo




La vida, mi querido Castillo, la vida es algo más que cadenas de ácido desoxirribonucleico, enzimas y combinaciones de moléculas. La vida es un misterio, decía en voz baja el doctor Cardona, con esa rara entonación de secreto que le daba a cualquier tontería un matiz de revelación de ultratumba, de modo que ahora empieza una especie de cuento fantástico, pensé al oírlo. Lo que llamamos enfermedad, decía, lo que llamamos locura, son estrategias del cuerpo y de la mente para sobrevivir, para que se cumpla el único designio de la vida, que es continuar viviendo. Oímos que un hombre tose o estornuda y pensamos que está enfermo, cuando lo que en realidad sucede es que su cuerpo está defendiéndose de la enfermedad y, por consiguiente, de la muerte. Con la locura pasa exactamente lo mismo. Vea, si no, este caso. Usted los conoció a los dos, me refiero a los protagonistas. Vivían precisamente allí, en ese viejo caserón de la esquina, el del mirador. Los hermanos Lanari, exacto. 

Cuando usted se fue de este pueblo ellos ya eran bastante mayores, andarían por los cuarenta años. Ella, Asumpta, era una mujer alta y delgada, usaba el pelo recogido, como las bailarinas. En su juventud había sido muy hermosa, y aunque usted debió de ser un chico en ese tiempo, no puede haberla olvidado. ¿No la tiene muy presente? Entonces no la vio nunca. Vivían los dos solos en esa casa. Quedaron huérfanos en la adolescencia, o un poco después, y ninguno de los dos se casó. Y no por falta de oportunidades, por lo menos no en el caso de ella. Lo sé porque yo fui, durante años, una de esas oportunidades. Es curioso, Castillo. La cercanía física entre hermanos de distinto sexo, cuando se prolonga demasiado en el tiempo, suele producir relaciones equívocas. ¿Qué quiere decir equívocas? Quiere decir relaciones que terminan pareciéndose al matrimonio. Más que al matrimonio al amor. Usted habrá visto que los matrimonios largos y bien avenidos transforman la pasión del amor en una especie de hermandad incestuosa. Con los hermanos pasa al revés. Con esto no quiero sugerir que entre los Lanari hubiera nada anormal, no al menos en ese sentido, aunque Dios sabe que la gente de nuestro pueblo ha hecho ciertos comentarios desagradables al respecto. ¿Por qué? No sé por qué. Supongo que porque ella, Asumpta, era una mujer demasiado hermosa: demasiado mujer, para decirlo de alguna manera. Será un prejuicio, pero uno no se resigna a aceptar que cierto tipo de mujeres pueda prescindir de un hombre, me refiero a un hombre real, no a un hermano. Y no estoy nada seguro de que sea un prejuicio. Hay algo un poco monstruoso en una mujer sola, si es hermosa: algo que no es del todo moral. No ponga esa cara, hombre, siempre imaginé que los literatos eran capaces de comprender cualquier idea. No digo compartir o aceptar, digo comprender. 

El caso es que ella no se casó nunca y que vivió para él. ¿Cómo era él? Nada del otro mundo. Un sujeto bastante intrascendente. Más bien bajo, sí. Exactamente, con una ceja un poco levantada, a causa de un accidente. Usted sí que es un tipo inesperado, mi amigo: resulta que se acuerda del hermano y no de ella. No tenían demasiados amigos, ni siquiera se puede decir que tuvieran amistades en el sentido social de la palabra. Creo que yo fui una de las personas que más los trató, y eso por mi condición de médico. El era un poco hipocondríaco, pero tenía eso que se llama una salud de hierro. Ella era demasiado delicada, demasiado frágil. Siempre me hizo pensar en un objeto de cristal muy fino. Cuando él tuvo el accidente yo supe de inmediato que algo se había quebrado en la estructura íntima de ese cristal. No, no me refiero al accidente de la ceja, me refiero al del avión. La avioneta, porque fue en una avioneta. El debió viajar a Corrientes, no recuerdo por qué asunto. Me parece que se trataba de una sucesión, algo referido a unos campos que habían sido del padre, no sé bien. El hecho es que hubo una tormenta, la avioneta se perdió en los esteros del Iberá, y lo dieron por muerto.

La historia, en realidad, empieza acá. Venga, sentémonos en ese banco. Me gusta contemplar el río de noche, lo que nos va quedando del río. ¿Se acuerda de lo que era este río cuando usted era chico? Véalo ahora, puro barro y camalotes. Toda esa franja que se ve allá son islotes nuevos, pronto van a ser islas. Cualquier día de éstos vamos a cruzar a la otra costa caminando. Qué le pasó a quién. ¿Al río? ¿Tampoco sabe qué le pasó a nuestro río? Después se lo cuento, ahora siéntese.La avioneta, lo que quedaba de la avioneta, fue localizada unos meses más tarde. El cuerpo no. Pero a nadie le quedó ninguna duda de que él había muerto. Bueno, cuando pasan tres años y un cuerpo no aparece, y de lo que fue un avión sólo se recupera un ala y un pedazo de motor en la copa de un árbol, en los pantanos, uno puede suponer que el piloto ha muerto. Sí, el piloto era él, un buen piloto, si me atengo a lo que oí. Lo raro es que aprendió a volar porque les tenía terror a los aviones; sólo se sentía seguro si manejaba él mismo. No sólo era hipocondríaco, era un poco maniático, más o menos como toda la familia, si quiere que le sea franco. Eso es lo que tal vez explica la ausencia de tres años. Salvo que hubiera perdido la memoria a causa del accidente, cosa en la que no creo. Esas largas amnesias de las películas norteamericanas no ocurren nunca en la vida real, y además yo conversé con él una o dos veces cuando volvió y nunca mencionó nada parecido a una pérdida de memoria. Claro que no había muerto, ¿si no, cómo iba a volver? Se lo dio por muerto, todos creyeron que había muerto. Menos ella, exacto. El va a volver, decía. No sólo decía eso, sino que, durante tres años, hizo exactamente las mismas cosas que había hecho mientras vivieron juntos. ¿Qué cosas? 

Preparar la mesa para los dos, arreglar el cuarto de su hermano, tener lista su ropa, mantener encendida la estufa a leña de su escritorio, en el invierno. Todo, sí, todo exactamente igual durante tres años. Pero por supuesto que no, ninguna razón: ella no tenía ninguna razón lógica para creer que el hermano podía estar vivo. El no se comunicó nunca con ella, ni por carta ni por teléfono ni de ninguna otra forma. Todo esto lo sé porque en esos tres años nunca dejé de visitar la casa, como sé lo que acabo de decirle sobre la ceremonia diaria de arreglar ella su cuarto o poner dos cubiertos en la mesa. Yo era tal vez uno de los pocos que lo sabía, por lo menos al principio, porque con el correr del tiempo todo llega a saberse en un pueblo como el nuestro. Siempre he pensado que los pueblos son de vidrio, las paredes de las casas, quiero decir. Todo se ve a través de ellas. Todo el mundo sabe todo de todos, y lo que no se sabe se imagina o se inventa. De ahí la historia de que ella estaba loca, cuando lo que en realidad sucedía es que venía defendiéndose de la locura desde el mismo día del accidente. Yo hablé con ella, muchas veces. Era una mujer perfectamente normal, y, si no lo era, es sencillamente porque ninguno de nosotros es perfectamente normal, ni usted ni yo ni esa parejita que se está besando en la baranda de la barranca. La normalidad es como el frío, no existe. El frío es un poco más o un poco menos de calor, y la normalidad es un poco más o un poco menos de locura. Ella actuaba de la misma manera en que había actuado desde los veinte años: dependiendo de su hermano, sirviéndolo, viviendo para él. Sí, ya sé. Usted está pensando que cada vez que me refiero a ese hombre lo hago con cierta amargura, usted está pensando que ni siquiera lo nombro, usted está pensando que yo estaba enamorado de ella.

Castillo Mi querido señor, no suponga que ha hecho un descubrimiento psicológico mayúsculo. Claro que yo estaba enamorado de ella, y claro que él no me caía demasiado bien, pero ésta no es la historia de mis emociones, como diría un colega suyo. Es la historia de un asesinato.


Veo que por fin reacciona. Percibo que ha dado un pequeño brinco en la oscuridad. Gustavo, se llamaba él. En cuanto a la palabra que lo sobresaltó tal vez sea exacta en el sentido jurídico, pero, en un sentido médico, no describe en absoluto los hechos.

Fue un acto de legítima defensa, por decirlo así. Venga, caminemos hasta la explanada del Hotel de Turismo, ya sé que es un adefesio pero desde ahí arriba el río parece un poco más real, más antiguo. De modo que quiere saber quién fue el muerto, quién mató a quién. Sería interesante que ahora yo le dijera que asesiné al hermano de Asumpta, por celos, cuando él volvió de su viaje misterioso de tres años. Usted pertenece a ese género de personas, usted, permítame que se lo diga, es un poeta romántico que se equivocó de siglo. Lo siento, pero no fue así. Le doy tiempo para que adivine hasta que lleguemos arriba.

No adivinó. O mejor, sí adivinó, pero no tiene ni la más remota idea de las razones que ella tuvo para hacerlo. Sentémonos otra vez. Qué me dice de esa luna. Qué me dice de oír las campanadas de la iglesia y mirar el río, en verano, a la luz de la luna. ¿Sabe que una vez, una sola vez en mi vida, yo pude hacer esto con ella? No me pregunte cómo, pero la convencí de que me acompañara a caminar por la barranca y la traje acá. Creo que esa noche, si me hubiera atrevido... Le voy a dar un consejo, Castillo. Tengo unos cuantos años y sé de lo que hablo. Si le gusta una mujer y no está absolutamente seguro de lo que ella siente por usted, nunca pierda el tiempo en decírselo ni mucho menos en pensar cómo decírselo. Aproveche la primera oportunidad favorable que se le presente y tómela de la mano o bésela, acósela, como se dice ahora. Lo peor que puede pasarle es que ella salga corriendo, que es lo mismo que le va a pasar si le da tiempo a pensarlo. Si esa noche yo la hubiera tomado de la mano, en vez de hablar, tal vez no habría sucedido nada de lo que le estoy contando, Asumpta no estaría donde está y él no habría muerto. Ella lo enterró en el jardín de la casa. Desde acá se ve el lugar, dése vuelta. ¿Ve el paredón donde asoma la magnolia? Bueno, entre la magnolia y la galería. 

Fue muy poco tiempo después de su regreso. Nadie se dio cuenta de nada hasta que pasaron dos o tres meses. Creo que algunos ni se enteraron de que él había vuelto. Más tarde se descubrió todo, por supuesto, ya le dije que en los pueblos como el nuestro las paredes son transparentes. Pero yo lo supe casi de inmediato, del mismo modo que supe los motivos. Muchos imaginaron que esos hermanos eran algo más que hermanos y que ella lo mató para vengarse de algo que él había hecho durante esos años de ausencia. Qué estupidez. Asumpta, durante esos tres años, vivió esperando que él regresara. No era tanto el querer que volviera como la ceremonia de esperarlo, ¿se da cuenta? La razón de su vida, su cordura, dependían de los ritos inocentes de esa espera. Por eso preparaba todos los días su cuarto, encendía la estufa del escritorio, arreglaba su ropa. Cuando él regresó, ella no dio ninguna muestra de alegría; sí, yo también lo pensé al principio, era como si siempre hubiera sabido que él volvería. Pero sobre todo era que no podía alegrarse: la presencia del hermano rompía por última vez el precario equilibrio de su cordura. La primera vez fue su desaparición; la segunda, su regreso. Ella ya no lo soportó. Durante tres años, piense bien en esto, durante más de mil días y mil noches, ella protegió su razón con esa espera. Lo mató para no enloquecer, para seguir esperando. Después volvió a preparar su cuarto, puso todos los días dos cubiertos en la mesa, siguió cambiando con amor las sábanas de su cama. Y si nadie se hubiera enterado de lo que pasó, aún hoy lo seguiría haciendo. Ella todavía vive, naturalmente. ¿Dónde está? Por favor, Castillo, ¿dónde quiere que esté?



Desde acá el río se ve mejor, ya se lo dije; pero sólo porque es de noche. Uno de esos locos que andan sueltos cavó una zanja en una de las islas para hacer un embarcadero, creo que con la intención de construir un hotel como éste. No contó con que el río tiene sus leyes. Las correntadas abrieron un canal, arrasaron la isla, y ahora el río deposita la tierra y el limo de este lado, dijo en voz baja el doctor Cardona.

El relato  reproducido forma parte de los "Cuentos completos" del autor argentino, Abelardo Castillo  de editorial Alfaguara y publicado por el Diario La Nación en 1997.





viernes, 9 de agosto de 2019

Lo que vendrá- M.R.Gianello







Lo que vendrá. 


Gris y fría era la mañana . Me encaminé a la casa de Dora imbuida de una sensación de soledad indescriptible. Después de todo, somos quince los integrantes de la vecinal, y pocos soñadores deseantes de matices en nuestras vidas egoístas y mediocres. Suena duro mejor es no escuchar, mostrarse inmutables ante el declive inexorable de la geografía barrial que suma autos abandonados y pastizales. El avance feroz de la legión de los individualistas la deja a una sin palabras, mirándose indefensa, sin salida. Avanzan sobre veredas, calles y espacios verdes. No todos son de la legión, los que pertenecen a ella miran profundo, transitan con el mentón erguido, fingiendo un poder que saben, no poseen.

Un habitante prevenido me avisa que el contenedor de la calle lateral lo han desplazado casi hasta la otra esquina.
- No quiero que el olor de la basura llegue hasta mi casa, si lo vuelven a poner ahí, lo voy a prender fuego había dicho como en broma Miguel, del segundo A.
Caminaba preguntándome si sería el tiempo, las políticas, o el destino aquello que destiñe el paisaje nuestro de cada día, sembrando decepción, apuñalando la sonrisa, porque los vecinos ya no ríen.
¿Quienes somos? Hace más de veinte años aterrizamos aquí y pudimos aunar esperanzas, materializar hechos, unir voluntades. 
Este parecía ser nuestro lugar en el mundo. 
¿Qué nos pasó? Dos jóvenes levantan la tapa del aparato que guarda nuestras miserias, retuercen el sentido de la vida., se acomodan como los animales adaptándose a nuestra urbanidad en ruinas .
Un perro añoso, medio enfermo, me observa con piedad. 

Dora, la Presidente recibía mi timbrazo con alegría, sus setenta y pico saben que hubieron tiempos de terror y de muerte, dice que admira mi fuerza,
- si nos cansamos perdemos le digo mirándola y abriendo grandes los ojos. Intercambiamos unas palabras, y le entrego una nota para el intendente.

Continúo mi camino rumbo a la carnicería, la misma de calle Echague y Ramírez. Me cruza la señora mayor de planta baja, Alcira .Se ha hecho un patio con rejas, césped y plantas en el espacio común, dando a la calle. Haciendo honor a la verdad, le quedó lindo, cómo gestiono la concreción del consorcio y ella desacuerda, no me saluda. Me resulta indiferente el hecho, uno no elige sus vecinos. 

Casi irreconocible por el sombrero de lana que llevaba debajo de la capucha de la campera, llegaba a La Providencia. 
El carnicero me miraba con insistencia. Reiteré el saludo, pensando que no me reconocía. El me seguía mirando.
Dijo:
 -hola-
Respiré aliviada. Sin bajar la mirada manifestó:
- Los otros días te olvidaste un corte de carne .
Recibí la afirmación sorprendida, dado que de ser así lo había borrado por completo de mi mente,
- ah, ¿sí? respondí
- mirá vos, vaya a saber en que pensaba- 
-bueno dijo él, ahora te lo voy a dar-
Tomó algo de lo que se exhibía en el mostrador y realizó un corte. 

Una semana o más habrían transcurrido de aquel detalle, que yo mandé a papelera de reciclaje y el a borrador. 
Consulté por unas milanesas de zapallo, me resultaban novedosas, pedí dos y otras dos de pollo, para probarlas le dije.
El hombre continuó la charla. 

-Te vi por la zona del Changomás caminando ¿puede ser? interrogaba mientras pesaba mi pedido. 
-seguramente si ,caminé por esa zona, le dije-:pero fue hace como una semana-
-sí, seguramente ,dijo él-
-Esto ya te lo cobré expresó, señalando su mostrador, no te lo había puesto en la bolsa ese día, te fuiste y quedó acá.

A los pocos minutos una señora ingresaba al local.
Hablamos del país, de las malas noticias, bromeamos un poco. 
-Pero no viste lo que pasó en calle Garay y Buenos Aires? comenta.
-¡No! que cosa le dije,
- Fue hace cómo tres meses, alguien se bajó con un hacha, para atacar a un motociclista que se defendió con el casco.
-Qué barbaridad, respondí, está muy sacada la gente. 

Sin embargo, a pesar de la temática poco alentadora de nuestra conversación, a partir de ese episodio, sencillo, el semblante me había cambiado por completo. Un hecho cotidiano y trivial resumía en un instante toda la profundidad de la existencia.
Sorprendida por su actitud, pagué la cuenta y me despedí. Caminaba hasta mi casa meditabunda.
¿Por qué me sorprende lo que ha hecho esta persona? ¿Acaso no es lo que haría cualquiera ?
¿ Por qué esto se convierte un comportamiento excepcional?

Recordé las preguntas de Kant , esas que resumen casi la vida entera, convirtiéndose en síntesis.
-¿Qué puedo conocer del mundo? 
-¿Qué puedo hacer con lo que conozco?
Y la más importante de todas, la tercera, la que parecía responder a mi pregunta,
-¿ Después de lo que he hecho, qué puedo esperar?

Actuar y confiar, lo que tiene que venir, eso es lo que vendrá.

María Rosa Gianello
Paraná. Entre Ríos -Argentina

jueves, 8 de agosto de 2019

De Talleres de escritura y algo más...


Este año empecé a cursar Talleres de escritura de modo presencial y online.

Y entonces puse mi atención en los talleres que se ofrecen en las redes sociales.
No es sorprendente la cantidad de talleres que están promocionados, publicitados, teniendo en cuenta que hoy se aprovechan las redes para difundir toda actividad laboral , cultural hasta lo cotidiano.

Sin  embargo hasta hace un tiempo había como una resistencia a expresar públicamente que se asistía a un taller de escritura o publicitar personalmente y en forma pública el dictado de talleres de escritura. La manifestación de los escritores y escritoras en entrevistas que los talleres de escritura no "servían " o "no eran útiles" tampoco los favorecía. 

No sé si debido a la crisis laboral que afecta a todos hoy ya nadie descree de los talleres puesto que también es un ingreso monetario sin tener que salir del ámbito literario .Hay una opinión colectiva  que se expresa ahora en positivo, como un apoyo entre los que dictan talleres, clínicas, laboratorios, espacios, como se llamen; se tiene la opinión de que es valioso  lo que aportan a quienes  deseen aprender a escribir textos literarios, mejorar o tener una mirada evaluativa sobre sus textos. 

Hasta hace unos años también consideraba que poco podía "enseñarme " un taller de escritura con una arrogancia  de pensar que por ser docente de Literatura ello me bastaba para escribir sin solicitar o requerir otra mirada más que la mía.

La escritura siempre estuvo en mi, nunca he dejado de escribir, a veces por períodos de tiempo extensos la he abandonado ; actualmente estoy enfocada en este oficio , curso talleres ,participo en grupos de escritura y lectura online  y, trato de difundirlos en las redes. 


En esta entrada les dejo una entrevista a Isaías Garde , escritor , poeta , creador de la Biblioteca Virtual Ignoria y un gran difusor de la literatura a través de las redes sociales.Se la realizó Esteban Peicovich quien fue un poeta y periodista argentino que conducía un programa de radio : "Los palabristas".

Elegí este reportaje porque justamente habla de lo qué significa para él ser coordinador de un Taller de escritura y otras disquisiciones acerca de la literatura, la poesía y el mundo literario.




Enlaces:
Taller de escritura : Textos en transición
Facebook : https://www.facebook.com/groups/textosentransicion/
Facebook : Isaias Garde
Blog:  isaiasgarde.blogspot.com

En breve más Talleres....

miércoles, 7 de agosto de 2019

Arte en youtube por Antonio García Villarán




Antonio García Villarán




Si te gusta el arte, la historia del arte, en particular  la pintura ,el  canal del este youtuber es el perfecto.

Antonio García Villarán es Doctor en Bellas Artes.
De modo muy didáctico, ameno y dinámico hace un breve recorrido por la vida y las obras de los artistas.
Especialmente ha dedicado a difundir a las artistas mujeres también .
Sus clases de dibujo y pintura son muy interesantes. 

En el Blog de Udemi, donde imparte sus clases virtuales  se detallan sus estudios y trayectoria como artista y docente:




Doctor en Bellas Artes y licenciado en las especialidades de pintura y escultura. 

Además de realizar numerosas exposiciones tanto en el ámbito nacional como internacional, ha sido seleccionado y premiado en innumerables concursos de dibujo, pintura y escultura. 

Publica artículos de pensamiento artístico, así como ilustraciones, en numerosas revistas de Arte y en diferentes editoriales, y está al frente de la editorial Cangrejo Pistolero Ediciones. 

Ha impartido clases de Dibujo, Pintura y Escultura en instituciones como el Centro Penitenciario Sevilla II, Escuelas de verano, Proyecto Ribete, Escuelas taller, Facultad de Bellas Artes de Sevilla y es el ideólogo y director de CREA 13, Conocimiento Compartido, cuya actividad comenzó en el año 2000. 

Fue durante 6 años colaborador Honorario junto al profesor D. Manuel Álvarez Fijo, y ha impartido numerosas conferencias y cursos de extensión Universitaria en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Su Tesis fue calificada como Sobresaliente Cum Laude por unanimidad, y versa sobre la enseñanza del arte (Reflexión del pensamiento pedagógico de las Artes Plásticas. Proyecto hacia una docencia renovada). 

Actualmente compagina su labor como creador artístico-plástico con su labor docente e investigadora.


Les dejo enlace a su web , redes sociales y los videos que me han parecido muy atractivos para ver, aprender y disfrutar.

Blog : http://antoniogarciavillaran.blogspot.com/

Facebook : https://www.facebook.com/antoniogarciavillaran

Twitter: https://twitter.com/antoniocrea

Instagram : https://www.instagram.com/antoniocrea13


Vídeos en youtube más interesantes :


LA ALUCINADA Y SURREALISTA DOROTEA TANNING



20 mujeres artistas que han hecho historia, pero que no han sido borradas u olvidadas
20 mujeres artistas que han hecho historia, pero que no han sido borradas u olvidadas


 Cómo usaba la luz Vermeer en sus obras,viaje a la Haya y a Delft 


"La vida de Alfred Kubin está llena de momentos crepusculares, extraordinarios y oscuros. 
Aquí hablo de algunos de ellos y de su obra"




 EL ARTE DE LOS LOCOS


 13 ILUSTRADORES FAVORITOS


Louise Bourgeois


Hiperrealismo ¿o  Hiperrelamismo?




 Primera parte del análisis del Jardín de las Delicias del Bosco.


 Segunda parte del análisis del Jardín de las Delicias del Bosco





Canal de Youtube 
 https://www.youtube.com/user/MrCangrejoPistolero


martes, 23 de julio de 2019

Programa sobre Emma Barrandeguy, de Más vale bueno conocido

Programa sobre Emma Barrandeguy en " Más vale bueno conocido" , Ciclo 2018.

Universidad de Entre Ríos - Paraná

Más vale bueno conocido



En este episodio de MVBC, Evangelina Franzot, nos introduce en una galaxia impar a través del legado insurrecto de Emma Barrandeguy, notable escritora entrerriana cuya obra está siendo recuperada por EDUNER.

Emma Barrandeguy

Reproducimos una nota que también sobrevuela parte de la vida y obra de esta escritora entrerriana. 

"La escritora Emma Barrandeguy , nacida en Entre Ríos en 1914 fue una de las primeras activistas de las causas de la mujer.  El 8 de marzo fue su nacimiento, cuando recién comenzaba a conmemorarse el "Día Internacional de las Mujeres", tal vez por eso -no lo sabremos- la sexualidad, la homosexualidad, la represión y la libertad eran temas comunes en ella, que solía tener relaciones tanto con hombres como mujeres en una época donde la sexualidad estaba permanentemente oculta.

Esta poeta se muda a Buenos Aires y comienza a trabajar en el Instituto del Cáncer: es allí donde conoce a Salvadora Onrubia, la mujer de Botana, el dueño del diario "Crítica" y empieza a colaborar asiduamente en esas líneas. En "Habitaciones" cuenta que en realidad su trabajo como secretaria de Salvadora era “aguantar sus caprichos, beber whisky y ayudar a que el nieto coma”. El nieto de Salvadora y de Botana era nada mas ni nada menos que Copi, el novelista e historietista de la revista "Tía Vicenta".
Si bien escribe desde muy pequeña, recién a los 50 años Emma publica su primer libro, aunque su trabajo como traductora para las editoriales de El Ateneo y Emecé, editoriales que reunían lo mejor de la literatura de vanguardia, hizo que no abandonase nunca la pluma.

Amiga de Juan L. Ortiz, abraza las ideas del marxismo y del comunismo incorporándose al Partido Comunista, partido al que se incorpora aunque años mas tarde se aleja por diferencias abismales sobre las cuestiones relacionadas con la homosexualidad y la liberación de la mujer. Pero en los años en la que estuvo vinculada al PC participa activamente de los que fue la  asociación intelectual mas importante después de la Reforma Universitaria: la Asociación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE), fundada por el dirigente comunista Aníbal Ponce que funcionara desde el año 1935 hasta el 43.
Al quedarse sin trabajo, tal vez por el atraso intelectual del primer peronismo, trabajó como vendedora ambulante. En la entrevista citada contó "vendí alhajas por toda la ciudad, menos a los policías y a los maestros, porque ésos nunca pagaban"
En la década del 30 se casa con Neil McDonald, un acróbata de circo norteamericano, que años después se embarcó en un barco petrolero y nunca más vuelve a Buenos Aires con quien no tuvo ningún hijo.
Atrevida sin dejar de bajar los brazos, a los 50 años además de publicar su primer libro decide empezar a estudiar filosofía y letras en la Universidad Nacional de Buenos Aires sin abandonar nunca sus poesías.

En "Habitaciones"  escrito en  formato carta, expone sus relaciones afectivas y sexuales, intentando explicarse a sí misma. Las cartas, están todas dirigidas a su amante Alfredo Weiss, un periférico de la revista SUR. Sobre esta obra María Moreno sostiene que es una obra “escrita mucho antes de que se teorizara sobre las minorías sexuales, Habitaciones puede leerse como algo que está por delante de ellas, en un horizonte más radical”
Ella misma cuando Pablo Guercovich le pregunta "¿Usted ya había tratado el tema de su bisexualidad en algún libro anterior?" contesta: "No, nunca, pero no quería morirme sin hacerlo explícito. 

Es una forma de luchar contra la discriminación." ¿De qué manera? "Haciendo que una persona supuestamente muy distinguida por su literatura pase de pronto a ser una lesbiana. Eso es lo que hay que desear: que una lesbiana se integre no por sus preferencias sexuales sino por sus méritos. La vida privada no tiene nada que ver. Si yo soy una persona que de acá (señala su cabeza) parece ser notable, también tengo mis gustos. Porque si yo te digo la cantidad de personas con las que me acosté, cuatro hombres y cuatro mujeres, por ahí vos te considerás con derecho a decirme “pe”, “u”, “te”, “a”. ¿no? Porque yo probaba, ¿viste?"

En 1974 es por primera vez reconocida en Entre Ríos cuando le entregan el premio literario Fray Mocho por su libro "Amor saca amor"
Personalmente no conocí a Emma Barrandeguy hasta el año 2012, por esa chiquilinada de no reconocer ni leer a los mismos que leen los conservadores de la SADE. Fue entonces, cuando quien era director de la Biblioteca Provincial de Entre Ríos Marcelo Faure la incorpora dentro del  ciclo de homenaje a escritores entrerrianos "Nuestros Escritores" y realiza una muestra con los libros , Las Puertas (1964), Los Pobladores (1983), Refracciones (1986), El Andamio (1964), Habitaciones (2002) y Mastronardi- Gombrowicz: una amistad singular (2004), entre otros. Tardé solo dos días en leer su obra por el apasionamiento que me generó esta poeta anarquista.
Emma Barrandeguy murió de cáncer a los 92 años, el 19 de diciembre de 2006 en su Gualeguay natal

Déjenme ser una hoja de árbol...
“Déjenme ser una hoja de árbol,
acariciada por
La brisa”
La última hoja amarilla
de los fresnos,
del ceibo, de la glicina blanca.
Soy.
Ya culmina el otoño
entre nosotros.
Las hojas esperan en la vereda
El agua que las empape y las ensucie.
El árbol, libre de ellas,
al fin puede conversar con la luna
que asoma brillante y sensual
por el este de la noche
que silba entre las ramas."

Fuente de esta nota 

Y ahora sí escuchamos a Evangelina Franzot , investigadora de la obra de Emma Barrandeguy




lunes, 22 de julio de 2019

Versos de un Payador a la Señora Eva Perón



Canciones de Homenaje a  Eva Duarte de Perón , fallecida el 26 de julio de 1952


Eva María Duarte , nació en  Los Toldos ,localidad ubicada en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, entre las ciudades de Junín y 9 de julio; área rural del Partido de General Viamonte, Argentina , el 1​7 de mayo de 1919, falleció en Buenos Aires el  26 de julio de 1952.

También llamada María Eva Duarte de Perón y más conocida como Eva Perón o como Evita, fue la primera  dirigente política  argentina. Se casó con Juan Domingo Perón en 1945 y tras la asunción de este como presidente de la Nación Argentina el año siguiente, se convirtió en primera dama. Fue presidenta del Partido Peronista Femenino y de la Fundación Eva Perón, y declarada oficialmente "Jefa Espiritual de la Nación", en 1952.​







De origen humilde,​ migró a los quince años a la ciudad de Buenos Aires, donde se dedicó a la actuación, alcanzando renombre en el teatro, el radioteatro y el cine. En 1943 fue una de las fundadoras de la Asociación Radial Argentina (ARA), siendo elegida presidenta.​

En 1944 conoció a Perón, entonces secretario de Trabajo y Previsión, en un acto relacionado con la ayuda a las víctimas del terremoto de San Juan. El encuentro ocurrió, supuestamente, en el famoso estadio Luna Park.​ Ya casada con él, participó activamente en la campaña electoral de su marido en 1946, siendo la primera mujer argentina en hacerlo.

Impulsó y logró en 1947 la sanción de la ley de sufragio femenino. Tras lograr la igualdad política entre los hombres y las mujeres, buscó luego la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida con el artículo 39 de la Constitución de 1949. 

En 1949 fundó el Partido Peronista Femenino, que presidió hasta su muerte. Desarrolló una amplia acción social a través de la Fundación Eva Perón, dirigida a los grupos más carenciados. La fundación construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños mediante campeonatos que abarcaron a toda la población, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas.

Adoptó una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales, y se constituyó en vínculo directo entre Perón y los sindicatos. En 1951, para las primeras elecciones presidenciales con sufragio universal, el movimiento obrero propuso a Evita, como la llamaba la población, como candidata a vicepresidenta. Sin embargo, ella renunció a la candidatura el 31 de agosto, conocido como el Día del Renunciamiento, presionada por las luchas internas en el peronismo y la sociedad ante la eventualidad de que una mujer apoyada por el sindicalismo pudiera llegar a vicepresidenta.

Debido a un  cáncer de útero, falleció el 26 de julio de 1952, a la edad de 33 años. Recibió honores oficiales, siendo velada en el Congreso de la Nación y en la central sindical (CGT), con un reconocimiento multitudinario sin antecedentes en el país. Su cuerpo fue embalsamado y ubicado en la CGT. La dictadura cívico-militar autodenominada Revolución Libertadora secuestró y profanó su cadáver en 1955, ocultándolo durante dieciséis años.

Escribió tres libros:" La razón de mi vida"  en 1951 ," Mi mensaje"  en 1952, e "Historia del Peronismo" , en ese mismo año, y recibió numerosos honores, entre ellos el título de Jefa Espiritual de la Nación, la gran Orden de Isabel la Católica en España de manos de Francisco Franco, la distinción de Mujer del Bicentenario, la Gran Cruz de Honor de la Cruz Roja Argentina, la Distinción del Reconocimiento de Primera Categoría de la CGT, la Gran Medalla a la Lealtad Peronista en Grado Extraordinario y el Collar de la Orden del Libertador General San Martín, la máxima distinción argentina. Se han producido además numerosas películas, musicales, obras teatrales, novelas y composiciones musicales sobre Eva Duarte de Perón.




Esta primera muestra de letras y canciones dedicadas a la figura de "Evita", está basada en datos del Blog:

 www.gonioferrari.com 
Su autor es Gonio Ferrari .
Al final de esta entrada está enlace a su blog y sobre su trayectoria periodística.


Comenzamos con una milonga cantada por Hugo del Carril y letra de Homero Manzi.






Versos de un Payador a la Señora Eva Perón
Música: Hugo Del Carril
Letra: Homero Manzi
Ritmo: Milonga. Año: 1949

Letra:


Con aire de payador entro a su casa, señora,
con la guitarra canora templada por su fervor.
Cada clavija, una flor, y cada cuerda cantora,
una pulsación sonora que resalta con amor
para vibrar en su honor, mi dignísima señora.

No se acostumbra actualmente este estilo de canción,
se fue con la tradición del payador elocuente.
Pero siento, de repente, que en esta noble ocasión
debo hacer una excepción para cantar gentilmente
mis décimas oferentes que dedico a Eva Perón.

Mas debo, con su licencia, o tal vez con su perdón,
reanudar la improvisación y borrar mi inexperiencia.
Cegado por la impaciencia cometí la incorrección
de hacer la salutación olvidando, en mi imprudencia,
de festejar en su ausencia al General Juan Perón.

Él es el verbo mayor y usted la mayor templanza.
Él es la punta de lanza y usted la punta de amor.
Él es un grito de honor que hasta el deber nos alcanza,
y usted la mano que amansa cuando castiga el dolor.
Él es el gran sembrador y usted la gran esperanza.

Él es el gran constructor de la patria liberada
y usted, la descamisada que se juega con valor.
Los dos uncidos de amor son vanguardia en la cruzada,
las masas, emocionadas al brillo de este fervor,
han jurado con honor morir en esta patriada.

En estilo payador canté en su casa, señora,
con la guitarra sonora templada para su honor.
Perdóneme si al favor de su mano acogedora,
mi pobre musa cantora no supo cantar mejor
al restallar con amor en esta casa, señora.


Fuentes: 
Gonio Ferrari 

www.gonioferrari.com/2016/07/eva-peron-y-el-tango.html
www.diaadia.com.ar/cordoba/la-otra-pasion-de-gonio-ferrari

https://www.cba24n.com.ar/entre-nosotros-pioneros-gonio-ferrari/


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